27 DE JULIO-2 DE AGOSTO DE 2026
CANCIÓN 56 Vive la verdad
Cuida tu espiritualidad mientras cursas estudios adicionales
“Sin importar cuánto hayamos progresado, sigamos andando correctamente por ese mismo camino” (FILIP. 3:16).
TEMA
Cuatro principios bíblicos que te ayudarán a proteger tu amistad con Jehová si decides cursar estudios adicionales.
1, 2. a) Si decides cursar estudios adicionales, ¿de qué tendrás que asegurarte? b) ¿Qué significa seguir “andando correctamente por ese mismo camino”? (Filipenses 3:16).
ALGUNOS siervos de Jehová han decidido cursar estudios adicionales después de terminar la educación básica que suelen estipular los gobiernos. Quizás consideran que eso les podría ayudar a conseguir un trabajo que les permita mantenerse y servir a Jehová plenamente. Si ya has decidido que vas a seguir estudiando, ¿cómo puedes asegurarte de mantener una estrecha relación con Jehová? (Sant. 4:8a). Seguro que en los años que pasaste en la escuela se presentaron situaciones que pusieron a prueba tu fe. Pues bien, ahora tendrás que seguir “andando correctamente por ese mismo camino”, es decir, sirviendo a Jehová tan fielmente como lo has hecho hasta ahora (lee Filipenses 3:16).
2 En griego, dentro de la frase “andando correctamente por ese mismo camino” hay un verbo que se solía usar en contextos militares para describir la manera unida en la que marchaban los soldados. Así que, si decides continuar tus estudios, tendrás que seguir “marchando” sin detenerte ni retroceder en tu servicio a Jehová. En este artículo veremos cuatro principios bíblicos que de seguro conoces y podrán servirte de guía. Al igual que los aplicaste en el pasado, tendrás que seguir haciéndolo mientras cursas tus estudios adicionales y mucho después de terminarlos.
MANTÉN UN BUEN PROGRAMA DE ACTIVIDADES ESPIRITUALES
3. Mientras cursas tus estudios adicionales, ¿con qué debes tener cuidado al ajustar tu rutina diaria?
3 Con qué debes tener cuidado. Los estudios adicionales seguramente te mantendrán muy ocupado, y tendrás que hacer ajustes en tu rutina diaria. Como es normal, querrás ser un buen alumno. Pero, si no tienes cuidado, podrías empezar a darle menos importancia a tu servicio a Jehová. Poco a poco, incluso podrías descuidar las reuniones, la predicación, el estudio personal de la Biblia y la oración (Apoc. 2:4).
4. ¿Cómo podemos seguir el consejo de estar “muy ocupados en la obra del Señor”? (1 Corintios 15:58).
4 (Lee 1 Corintios 15:58). Al igual que una bicicleta se mantiene en pie cuando está en movimiento, nosotros nos mantenemos firmes espiritualmente cuando estamos “muy ocupados en la obra del Señor”, en nuestro servicio a Jehová. ¿Cómo puedes seguir ese consejo? Ten presente que, aunque es importante cuánto tiempo les dedicas a las actividades espirituales, lo más importante es que estas tengan el primer lugar en tu vida. Recuerda que primero eres un siervo de Jehová y después un alumno, y no al revés (Mat. 22:37). Una hermana joven llamada Samantha dice: “Me prometí a mí misma que, si algún día mis estudios se ponían entre Jehová y yo, entonces dejaría los estudios”.
5. ¿Qué puedes hacer para mantenerte ocupado en tu servicio a Jehová?
5 Qué puedes hacer antes de empezar tus estudios adicionales. No pierdas de vista tus prioridades. Pregúntate: “¿Ya tengo pensado lo que voy a hacer para seguir asistiendo a las reuniones, predicando y haciendo mi estudio personal?” (Jos. 1:8; Mat. 28:19, 20; Heb. 10:25). También es bueno que aprendas de tu pasado. Pregúntate: “¿Qué hice para mantener esas actividades en primer lugar mientras estudiaba en la escuela? ¿Hay algo que me gustaría haber hecho de otra manera? ¿Qué puedo hacer ahora para mejorar?”. Proponte mantenerte ocupado en tu servicio a Jehová mientras sigues estudiando. Esfuérzate por ser un buen alumno, pero no sacrifiques tu amistad con Jehová (Mat. 6:24).a
6. ¿Qué autoexamen puedes hacerte? (Mira también la imagen).
6 Una vez que empieces a estudiar, hazte un autoexamen cada cierto tiempo. Por ejemplo, más o menos cada mes pregúntate: “¿Las actividades espirituales siguen siendo lo primero para mí?”. Presta atención a señales de alarma: ¿tienes la costumbre de faltar a las reuniones o llegar tarde, estás pensando en tus tareas de clase durante las reuniones o asistes solo por videoconferencia? Fíjate también en si oras y lees la Biblia menos que antes o en si estás empezando a ver la predicación como algo mecánico que quieres terminar lo más rápido posible. Si ves alguna de estas señales de alarma, pon manos a la obra de inmediato. No dejes que tus estudios le quiten el primer lugar a tu servicio a Jehová.
No dejes que tus estudios le quiten el primer lugar a tu servicio a Jehová. (Mira el párrafo 6).
PROTEGE “TU CAPACIDAD DE PENSAR”
7. Mientras cursas tus estudios adicionales, ¿con qué maneras de pensar debes tener cuidado?
7 Con qué debes tener cuidado. Algunos estudios adicionales podrían exponerte a “filosofías y razonamientos falsos”, como el ateísmo o la evolución (Col. 2:8). O podrían animarte a confiar demasiado en ti mismo. Un hermano joven recuerda: “No solo nos enseñaban ciertas habilidades; también nos inculcaban una manera de pensar, que muchas veces no estaba de acuerdo con la de Jehová. Nos decían una y otra vez que el éxito en la vida depende solo de uno mismo. Esta forma de pensar dejaba a Jehová fuera de la ecuación y me hacía más difícil confiar en él”.
8. ¿Por qué es importante “que protejas tu capacidad de pensar”? (Proverbios 5:1, 2).
8 (Lee Proverbios 5:1, 2). La Biblia te aconseja “que protejas tu capacidad de pensar”. Si hay que proteger algo es porque lo están atacando. Y eso es lo que Satanás y su mundo están haciendo con tu capacidad de pensar (1 Ped. 5:8). El punto de vista del mundo sobre las normas morales, el origen de la vida y la existencia de Dios puede hacer que tu fe se debilite. La gente tal vez diga que sus ideas son “superiores”, pero en realidad son inferiores. De hecho, “para Dios la sabiduría de este mundo es absurda” (1 Cor. 3:18-20).
9. ¿Qué puedes hacer para proteger tu capacidad de pensar?
9 Qué puedes hacer antes de empezar tus estudios adicionales. Para proteger tu capacidad de pensar, tienes que asegurarte de estar convencido de tus creencias. Por eso, antes de comenzar a estudiar, hazte preguntas como estas: “¿Por qué creo en Dios? ¿Por qué estoy seguro de que la Biblia es su Palabra? ¿Qué me convence de que las normas morales de la Biblia son superiores a las del mundo?”. También es bueno que pienses en cuando ibas a la escuela. Pregúntate: “¿Me entraron dudas de que Dios existe al ver la convicción con la que hablaban de la evolución? ¿Me costaba resistir la tentación de imitar algunas de las cosas malas que hacían mis compañeros? ¿Hay algo que me gustaría haber hecho de otra manera? ¿Qué puedo hacer ahora para mejorar y fortalecer mis convicciones?”. Proponte proteger tu capacidad de pensar mientras sigues estudiando (2 Tim. 2:16-18).b
10. ¿Qué puedes hacer para seguir protegiendo tu capacidad de pensar?
10 Una vez que empieces a estudiar, hazte un autoexamen cada cierto tiempo. Pregúntate: “¿Ya no me parecen tan malos ciertos estilos de vida de la gente que me rodea? ¿Soy capaz de detectar cuando algo que me enseñan es una filosofía vacía? ¿Estoy totalmente convencido de que solo el Reino de Dios puede solucionar los problemas de la humanidad?”. Para que tus compañeros y maestros no afecten tu capacidad de pensar, tienes que seguir estudiando la Biblia y meditando en ella. Ser un buen estudiante de la Palabra de Dios es el mejor antídoto contra las dudas (1 Tim. 4:15).
MANEJA BIEN TU TIEMPO
11. Mientras cursas tus estudios adicionales, ¿con qué debes tener cuidado al manejar tu tiempo?
11 Con qué debes tener cuidado. Los estudios adicionales pueden exigirte mucho tiempo, sobre todo en épocas de exámenes o cuando se acerca la fecha de entregar un proyecto. Si no aprendes a manejar bien tu tiempo, puedes estresarte demasiado o incluso quemarte. Así que es muy importante que cuides tu salud física y emocional.
12. ¿Qué actividades tendrás que incluir en tu horario? (Efesios 5:15, 16).
12 (Lee Efesios 5:15, 16). Para asegurarte de que estás “aprovechando el tiempo de la mejor manera”, necesitarás equilibrio. Esto no será fácil porque tendrás muchas cosas que hacer. Por ejemplo, aunque tendrás que dedicar tiempo a estudiar, es todavía más importante que dediques tiempo a estar con tu familia y con los hermanos de la congregación (Sal. 133:1; Prov. 18:1). Por supuesto, lo primero de la lista es atender tus necesidades espirituales (Mat. 6:33). Además, puede que tengas responsabilidades familiares e incluso un empleo. Y no olvides que hacer ejercicio y descansar lo suficiente es esencial para tu salud (Ecl. 4:6; 1 Tim. 4:8). Para no descuidar ninguna de estas cosas hay que saber manejar bien el tiempo.
13. ¿Qué puedes hacer para aprovechar el tiempo de la mejor manera?
13 Qué puedes hacer antes de empezar tus estudios adicionales. La Biblia dice que, cuando se hacen planes, se consiguen buenos resultados (Prov. 21:5). Por eso, antes de comenzar a estudiar, hazte un horario realista. Conviene que te preguntes: “¿Manejaba bien mi tiempo cuando estudiaba en la escuela? ¿Hay algo que me gustaría haber hecho de otra manera? ¿Qué puedo hacer ahora para mejorar?”. Proponte ser el dueño de tu tiempo para que el tiempo no sea el dueño de tu vida.c
14. ¿Qué preguntas conviene que te hagas?
14 Cuando empieces a estudiar, hazte un autoexamen cada cierto tiempo. Pregúntate: “¿Mi horario me está permitiendo hacer ejercicio y descansar lo suficiente? ¿Me queda tiempo libre para estar con los hermanos? ¿Logro entregar a tiempo mis tareas? Si no, ¿es porque tengo demasiado que hacer, o es porque lo dejo todo para el último momento? ¿Estarían mis amigos y familiares de acuerdo con mis respuestas?”. Si ves que tienes que hacer cambios en tu horario o que tienes que ser más disciplinado, ponte las pilas. Incluso puedes pedirles consejo a otros que veas que son buenos manejando su tiempo (Prov. 11:14).
“ANDA CON LOS SABIOS”
15. Mientras cursas tus estudios adicionales, ¿con qué debes tener cuidado?
15 Con qué debes tener cuidado. Mientras estudias, puede que tus compañeros te inviten a pasar tiempo con ellos fuera de clase, y quizás sientas la tentación de aceptar. A fin de cuentas, tienen un montón de cosas en común, sobre todo si pasan muchas horas juntos en clase. Hasta puede que pienses que tienes más cosas en común con ellos que con algunos hermanos de la congregación. Pero debes tener cuidado. Aunque compartes con ellos el salón de clase, no compartes sus valores. Y, cuanto más tiempo pases con ellos, más se te puede pegar su manera de pensar (1 Cor. 15:33). Eso fue lo que notó Michael, que estuvo cuatro años recibiendo formación y haciendo prácticas para ser electricista. Cuenta: “Como pasaba más de 40 horas a la semana con mis compañeros, con el tiempo dejaron de parecerme tan mal su forma de ver a las mujeres, sus gustos musicales y su lenguaje grosero”.
16. ¿Qué nos enseña Proverbios 13:20?
16 (Lee Proverbios 13:20). La Biblia nos advierte de los peligros de las malas compañías. Por otro lado, también dice que “el que anda con los sabios se hará sabio”. ¿Cuál es la lección? Que las personas con quienes nos juntamos influyen en nosotros para bien o para mal. Así que busca la amistad de quienes quieren lo mejor para ti y, al igual que tú, aman a Jehová con todo su corazón (Sal. 101:6, 7; 119:63).
17. ¿Qué puedes hacer para evitar las malas compañías?
17 Qué puedes hacer antes de empezar tus estudios adicionales. Decide qué límites pondrás a la relación con tus compañeros. Un Testigo llamado Trenton dice: “Me llevo bien con todos, pero no paso tiempo con ellos después de las clases. Son solo mis compañeros, no mi círculo de amigos”. ¿Y tú? ¿Qué límites has pensado poner? Pregúntate: “¿Qué límites puse mientras estudiaba en la escuela? ¿Hay algo que me gustaría haber hecho de otra manera? ¿Qué puedo hacer ahora para mejorar?”. Proponte seguir andando “con los sabios” y evitar juntarte con quienes no aman a Jehová.d
18. ¿Qué es bueno que te preguntes? (Mira también la imagen).
18 Hazte un autoexamen cada cierto tiempo. Pregúntate: “¿Mi relación con los compañeros se está volviendo demasiado estrecha? ¿Se me está contagiando su manera de hablar, pensar o actuar? ¿Estaría Jehová de acuerdo con mis respuestas?” (Sal. 1:1). Si detectas que se te están pegando cosas negativas, haz cambios enseguida. Asegúrate de que tus mejores amigos sean personas que aman a Jehová tanto como tú. Y, por cierto, no dudes en predicarles a tus compañeros. Estás en una posición única para ayudarlos a aprender la verdad.
No dudes en predicarles a tus compañeros. (Mira el párrafo 18).e
PREPÁRATE BIEN
19. Antes de empezar tus estudios adicionales, ¿qué puedes hacer para estar preparado para los posibles desafíos? Pon un ejemplo.
19 Un buen senderista sabe que, antes de empezar su ruta, tiene que estar bien preparado. Por ejemplo, se asegura de estar en forma, llevar ropa adecuada y tener claro adónde quiere llegar. Por supuesto, no puede predecir todo lo que pasará durante el trayecto, pero estar bien preparado lo ayudará a llegar a su meta. Con los estudios adicionales puedes hacer algo parecido. Asegúrate de tener una fe fuerte, ponte “la armadura completa que Dios da” y ten claro que tu meta no es hacerte rico o llegar a ser alguien importante, sino darle gloria a Jehová con todo lo que haces (Efes. 6:11-13; 1 Cor. 9:26, 27; 10:31).
20. ¿Cómo puedes poner en práctica el consejo “Sigan examinándose para saber si están firmes en la fe”?
20 La Biblia nos aconseja: “Sigan examinándose para saber si están firmes en la fe. Sigan comprobando lo que ustedes mismos son” (2 Cor. 13:5). ¿Cómo puedes poner en práctica este consejo mientras sigues estudiando? Haciéndote un autoexamen con regularidad sobre los cuatro campos que hemos visto en este artículo. ¿Estás manteniendo un buen programa de actividades espirituales? ¿Estás protegiendo tu capacidad de pensar para que no te afecte la “sabiduría” de este mundo? ¿Estás manejando bien tu tiempo? ¿Estás buscando la amistad de los hermanos y evitando las malas compañías? En realidad, estas son preguntas que tendrás que hacerte siempre, sea que estés en la escuela, en el trabajo o en cualquier otro sitio. Haz todo lo posible por tener una fe fuerte en cualquier circunstancia. Puedes confiar en que Jehová bendecirá tus esfuerzos (Prov. 3:5, 6).
CANCIÓN 87 Ven a recibir ánimo
a Encontrarás sugerencias para mantenerte ocupado en tu servicio a Jehová en el artículo “¿Qué debería hacer después de bautizarme? Parte 1: Sigue activo”, de la sección “Los jóvenes preguntan” de jw.org.
b Encontrarás sugerencias para proteger tu capacidad de pensar en el artículo “No nos dejemos engañar por ‘la sabiduría de este mundo’”, de La Atalaya de mayo de 2019.
c Encontrarás sugerencias para hacerte un buen horario en el artículo “¿Cómo puedo organizar mejor mi tiempo?”, de la sección “Los jóvenes preguntan” de jw.org.
d Encontrarás sugerencias para tomar buenas decisiones sobre las compañías en la lección 48, “Elija bien a sus amigos”, del libro Disfrute de la vida.
e DESCRIPCIÓN DE LA IMAGEN: Una hermana que está estudiando un curso de peluquería le predica con tacto a una compañera de clase.