1 TIMOTEO
Notas de estudio. Capítulo 1
Primera a Timoteo. Al parecer, el título de este libro, como en otros casos, no formaba parte del texto original. Al consultar manuscritos antiguos, se ve que los títulos se añadieron más tarde, sin duda para que se pudieran identificar los libros claramente. Por ejemplo, en el famoso Códice sinaítico, del siglo cuarto de nuestra era, aparece el título “Primera a Timoteo” al final de la carta. Otros manuscritos antiguos usan variantes de este mismo título.
Dios nuestro Salvador. En la primera carta de Pablo a Timoteo y en su carta a Tito se emplea seis veces el título “Salvador” para referirse a Jehová Dios (en este versículo y en 1Ti 2:3; 4:10; Tit 1:3; 2:10; 3:4), en contraste con las dos veces que se emplea en el resto de las Escrituras Griegas Cristianas (Lu 1:47; Jud 25). Las Escrituras Hebreas se refieren frecuentemente a Jehová como el Salvador de su pueblo, Israel (Sl 106:8, 10, 21; Is 43:3, 11; 45:15, 21; Jer 14:8). En vista de que Jesús es el medio que Jehová utiliza para salvar a la humanidad del pecado y la muerte, también a él se lo llama “Salvador” (Hch 5:31; 2Ti 1:10). Igualmente, se dice que es el “Agente Principal de la salvación” (Heb 2:10). Además, el nombre Jesús significa ‘Jehová es salvación’. De hecho, el ángel que le dio este nombre al Hijo de Dios explicó: “Él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt 1:21 y la nota de estudio). Así que el propio nombre de Jesús destaca que Jehová es la fuente de la salvación que se realiza mediante Jesús. De modo que el título “Salvador” se aplica tanto al Padre como al Hijo (Tit 2:11-13; 3:4-6). Hay que tener en cuenta que el término hebreo y el término griego (en la Septuaginta) para “salvador” también se utilizan para los seres humanos que Jehová les daba a los israelitas como “salvadores que los rescataban” de sus enemigos (Ne 9:27; Jue 3:9, 15).
Cristo Jesús, nuestra esperanza. Pablo sabe que Jehová es “el Dios que da esperanza” (Ro 15:13). Pero aquí le recuerda a Timoteo que Cristo Jesús es el medio que Jehová utiliza para darles a los cristianos esta esperanza confiable. Jesús cumple todas las promesas de Jehová y hace posible que los seres humanos tengan la esperanza de vivir para siempre. Ver 2Co 1:20 y las notas de estudio; 1Pe 1:3, 4.
Timoteo. Nombre que significa ‘el que honra a Dios’. Ver la nota de estudio de Hch 16:1.
un verdadero hijo. Con esta frase llena de afecto, Pablo muestra el cariño paternal que sentía por Timoteo. Las Escrituras no aclaran si fue Pablo el que les predicó las buenas noticias a Timoteo y su familia. Pero sí indican que, cuando él era relativamente joven, se convirtió en compañero de viaje de Pablo (Hch 16:1-4). Por eso, para cuando le escribió esta carta, Pablo lo veía como un hijo “en la fe”, es decir, su hijo espiritual (comparar con Tit 1:4). Esta relación tan especial se había desarrollado a lo largo de diez años o incluso más (1Co 4:17; Flp 2:20-22).
Que tengas bondad inmerecida, misericordia y paz. Ver la nota de estudio de Ro 1:7.
quedarte en Éfeso. Este versículo aporta valiosos datos sobre el contexto en el que Pablo le escribió su primera carta a Timoteo. Cuando Timoteo recibió esta carta, estaba sirviendo de superintendente en Éfeso. Pablo conocía bien a la congregación (Hch 19:1, 9, 10; 20:31). Por eso le pidió a Timoteo que se quedara en Éfeso y le aclaró el motivo: “Para que les ordenes a ciertas personas que no enseñen una doctrina diferente”. El apóstol escribió esta carta alrededor de los años 61 a 64 de nuestra era, después de terminar su arresto domiciliario en Roma y antes de comenzar su último cautiverio en esa ciudad. Ver “Información sobre 1 Timoteo” y galería multimedia, “Viajes de Pablo después de aproximadamente el año 61 e. c.”.
para que les ordenes a ciertas personas que no enseñen una doctrina diferente. Pablo le confió a Timoteo una autoridad considerable dentro de la congregación de Éfeso. Tenía que ordenarles a ciertas personas que dejaran de enseñar doctrinas diferentes a las que habían enseñado por inspiración Jesús y los hombres nombrados por él. Aquí Pablo usa un verbo, traducido como “ordenar”, que da la idea de una obligación apremiante. Esta instrucción de Pablo muestra la constante lucha que mantenía contra la apostasía (ver la nota de estudio de 2Te 2:3). Unos años antes, alrededor del 56 de nuestra era, Pablo había hablado con los ancianos de Éfeso y les había avisado que de entre los hombres responsables saldrían “lobos feroces” que dirían “cosas retorcidas para arrastrar a los discípulos y llevárselos detrás de ellos” (Hch 20:29, 30). En otras de sus cartas inspiradas, Pablo les advirtió a los cristianos que no escucharan “otra clase de buenas noticias” (Gál 1:6 y la nota de estudio; 2Co 11:4). Obviamente, algunos de los que promovían esas enseñanzas falsas estaban ya presentes en la congregación de Éfeso.
cuentos falsos. En 2Ti 4:4, Pablo contrasta los “cuentos falsos” con “la verdad”. El término mýthos, que aquí se traduce como “cuentos falsos”, se define en los diccionarios como ‘leyenda’, ‘fábula’, ‘ficción’ o ‘mito’. En las Escrituras Griegas Cristianas siempre se usa en sentido negativo. Puede que Pablo estuviera pensando en leyendas fantasiosas que promovían mentiras religiosas o rumores sensacionalistas (Tit 1:14; 2Pe 1:16; ver la nota de estudio de 1Ti 4:7). Él les manda a los cristianos que no “presten atención” a esos cuentos falsos o, lo que es lo mismo, que no pierdan tiempo con ellos. Además de que no ofrecían verdaderos beneficios, esos cuentos podían alejar las mentes de los cristianos de las verdades que se encuentran en la Palabra de Dios (2Ti 1:13).
genealogías. Puede que Pablo se esté refiriendo a los linajes de las personas, es decir, a los registros de las líneas de antepasados de cada familia. Aquí les advierte a los cristianos que no deben permitir que el estudio de los árboles genealógicos y los debates sobre ellos los desvíen de cosas más importantes. Algunos tal vez se dedicaran a esos temas porque se sentían orgullosos de su linaje o para presumir de sus conocimientos. Sin embargo, eso no llevaba “a ningún lado” porque no aportaba nada a la fe cristiana. No había ninguna razón de peso para que los cristianos de origen judío se preocuparan por su árbol genealógico, ya que Dios no hacía diferencias entre judíos y no judíos dentro de la congregación (Gál 3:28). Lo que sí era importante para los cristianos era poder trazar el linaje de Cristo siguiendo la línea de antepasados de David (Mt 1:1-17; Lu 3:23-38).
especulaciones. Pablo está mencionando una de las peligrosas consecuencias de prestar atención a cuentos falsos y genealogías (ver las notas de estudio de cuentos falsos y genealogías en este versículo). Aquí se usa un término griego que un diccionario define como ‘especulaciones inútiles’. Otra obra de consulta describe esas especulaciones como “preguntas que no tienen respuesta y que no vale la pena contestar”. Pablo las contrasta con “algo de parte de Dios con relación a la fe”. Así que no está hablando de razonamientos lógicos que tienen base sólida en la Biblia y que fortalecen la fe (Hch 19:8; 1Co 1:10). Más bien, está advirtiendo a los cristianos del peligro de las preguntas vacías y las respuestas dudosas que probablemente sirvan más para dividirlos que para unirlos.
objetivo. O “meta”, “finalidad”. Ver la nota de estudio de Ro 10:4.
esta instrucción. O “este mandato”, “esta orden”, “este mandamiento”. Pablo se está refiriendo aquí a lo que le pide justo antes a Timoteo. Le da la instrucción de ordenarles “a ciertas personas” de la congregación “que no enseñen una doctrina diferente ni presten atención a cuentos falsos” (1Ti 1:3, 4). Una obra de consulta explica que la palabra usada aquí tiene el sentido de “aquello que debe ser hecho” (Primera Carta a Timoteo, de Roberto Bustamante, 2007, p. 95). Pablo utiliza varias veces en su carta este término y otros relacionados (1Ti 1:18; 4:11; 5:7; 6:13, 17).
el amor que nace de un corazón puro. En este versículo, Pablo relaciona el amor desinteresado del cristiano con “un corazón puro”, con “una buena conciencia” y con “una fe sin hipocresía”. Aquí el corazón representa a la persona interior. El cristiano que tiene un corazón puro es limpio en sentido moral y espiritual. Tiene motivos puros y está completamente dedicado a Jehová (Mt 5:8 y la nota de estudio). Ese corazón puro lo impulsa a mostrar verdadero amor en sus relaciones con los demás.
el amor que nace [...] de una buena conciencia. Dios creó a los seres humanos con una conciencia, es decir, con la capacidad de examinarse a sí mismos y evaluar sus propios pensamientos, sentimientos y acciones. Para poder hacer esto correctamente, siguiendo las normas de Jehová, los seres humanos imperfectos necesitan educar su conciencia apoyándose en la Palabra de Dios. El cristiano que tiene una buena conciencia, educada de acuerdo con la voluntad de Dios, no tiene que sentirse culpable por los pecados que cometió en el pasado, ya que se ha arrepentido, ha abandonado su mala conducta y está haciendo lo que está bien (1Pe 3:16, 21; ver la nota de estudio de Ro 2:15). En este versículo Pablo muestra que tener una buena conciencia ayuda a las personas a mostrar amor sin una pizca de egoísmo.
el amor que nace [...] de una fe sin hipocresía. Pablo conocía muy bien la hipocresía de los fariseos y los daños que producía (Hch 26:4, 5; comparar con Mt 23:13). Por eso pone en guardia a Timoteo contra esa forma de actuar falsa y poco sincera (1Ti 4:1, 2). Los términos griegos que se traducen como “hipocresía” y como “hipócrita” se empleaban originalmente cuando se hablaba de los actores que usaban máscaras para representar distintos papeles en una obra de teatro (ver la nota de estudio de Mt 6:2). El término griego que se traduce aquí como “sin hipocresía” se define como ‘que no finge’ y ‘sin representar un papel como un actor’. De esta manera, Pablo indica que tener una fe auténtica y sincera ayuda al cristiano a mostrar amor altruista.
Quieren ser maestros de la ley. Parece que los hombres que menciona Pablo actuaban por egoísmo. Querían conseguir la prominencia y la autoridad que, desde el punto de vista de algunos, tenían los maestros dentro de la congregación. Esos hombres ambiciosos no estaban capacitados para pastorear y enseñar al rebaño de Dios ni tampoco habían sido nombrados para hacerlo. En cambio, había varones cristianos que actuaban por amor. Querían ser maestros para servir a otros y cumplían los requisitos bíblicos. De ellos se dice que deseaban “una labor muy buena” (1Ti 3:1).
la Ley es buena si se aplica correctamente. En tiempos de Pablo, algunos enseñaban que los cristianos tenían que cumplir estrictamente las normas de la Ley mosaica. Creían que esas normas todavía eran esenciales para salvarse. Pero Pablo sabía que esos maestros estaban aplicando la Ley de forma incorrecta. Los cristianos no están bajo la Ley de Moisés. Y saben que su salvación depende de que demuestren fe en el rescate de Cristo (Gál 2:15, 16). Aun así, la Ley mosaica es útil, siempre y cuando se apliquen sus principios “correctamente [lit. “legítimamente”]”. Los cristianos se benefician cuando estudian la Ley. Y es que la Ley tiene “una sombra de las cosas buenas por venir” relacionadas con Cristo Jesús (Heb 10:1). Además, demuestra que la humanidad necesita el sacrificio redentor de Jesucristo (Gál 3:19). Pero, sobre todo, revela lo que piensa Jehová acerca de muchos asuntos (Éx 22:21; Le 19:15, 18; Ro 7:12).
la ley no se establece para el justo. Todos los que se hacían cristianos eran justos porque adoptaban las normas de Dios sobre lo bueno y lo malo. Estaban dispuestos a dejar que el espíritu de Dios influyera en su vida (Gál 5:16-23). Así que no necesitaban una multitud de normas detalladas, como las de la Ley mosaica. Ellos seguían “la ley del Cristo”, una ley superior que se basa en el amor (Gál 6:2 y la nota de estudio).
las personas que son sexualmente inmorales. Ver las notas de estudio de 1Co 5:9; Gál 5:19.
los hombres que practican la homosexualidad. O “los hombres que tienen sexo con hombres”. Lit. “los hombres que se acuestan con hombres”. Ver la nota de estudio de 1Co 6:9.
las gloriosas buenas noticias. O “las gloriosas buenas nuevas”. Se puede decir con toda razón que las buenas noticias son “gloriosas” debido a su maravilloso contenido. Por ejemplo, revelan la gloriosa personalidad y las gloriosas cualidades de Jehová Dios, que es el origen de este extraordinario mensaje. A través de estas buenas noticias, el “Dios feliz” da a la humanidad la gloriosa esperanza de la salvación mediante Jesucristo. Por eso, no sorprende que Pablo viera como un gran honor que se le confiaran esas buenas noticias. Ver las notas de estudio de 2Co 4:4, 6.
del Dios feliz. Pablo indica aquí que la felicidad es parte esencial de la personalidad de Dios. Él existe desde siempre, y siempre ha sido feliz, incluso cuando estaba solo (Mal 3:6). Y esa felicidad aumentó gracias a la relación que tenía con su Hijo primogénito (Pr 8:30). Aunque la rebelión de Satanás le ha causado mucho dolor y sufrimiento, Jehová se mantiene feliz y se alegra al ver la lealtad y fidelidad de sus siervos (Pr 27:11). Cuando Pablo se reunió con los ancianos de Éfeso, citó estas palabras de Jesús: “Hay más felicidad en dar que en recibir” (Hch 20:35 y la nota de estudio). Estas palabras revelan una razón por la que Jehová es el “Dios feliz”: él es el ser más generoso de todo el universo (Sl 145:16; Is 42:5). Como imitan a Jehová, sus siervos también pueden ser felices (Ef 5:1). En Sl 1:1, 2 se dice que la persona que lee la ley de Jehová todos los días es “feliz”. En ese pasaje, la Septuaginta emplea el mismo término griego que usa aquí Pablo. Y en el Sermón del Monte, Jesús muestra una y otra vez que sus discípulos podrían ser felices, incluso cuando tuvieran problemas o fueran perseguidos (Mt 5:3-11). Ver las notas de estudio de Mt 5:3; Ro 4:7.
Le doy gracias a Cristo Jesús. Pablo veía el ministerio que Cristo Jesús le asignó como una muestra de su misericordia, su amor y su confianza en él. Anteriormente, Pablo había sido “perseguidor e insolente”, y hasta había aprobado el asesinato de Esteban (1Ti 1:13; Hch 6:8; 7:58; 8:1, 3; 9:1, 2). Como estaba muy agradecido, deseaba cumplir con su ministerio ayudando a otros a satisfacer sus necesidades espirituales. Lo hizo, por ejemplo, predicándoles con entusiasmo las buenas noticias. Ver la nota de estudio de Ro 11:13.
la bondad inmerecida de nuestro Señor. Pablo nunca olvidó que en el pasado había cometido el pecado de perseguir a los cristianos. Pero aquí decide centrarse en un aspecto positivo: que, aun así, Jehová le mostró bondad inmerecida (ver las notas de estudio de Hch 13:43; 1Co 15:10; Gál 2:20). El apóstol destaca este punto al decir que la bondad de Jehová “fue extremadamente abundante” en su caso. Aquí utiliza un verbo griego que a veces describía cómo rebosaba o se desbordaba un recipiente muy lleno. Y se ha definido como ‘abundar más allá de toda medida’.
De todos ellos, yo soy el peor. Con estas palabras sobre los pecadores, Pablo refleja la profundidad de su humildad y la fuerza de su esperanza. Por un lado, demuestra humildad y se niega a quitarles importancia a los gravísimos pecados que cometió al perseguir a los cristianos. Pero, al mismo tiempo, tiene una esperanza muy firme porque sabe que “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a pecadores”. Comparar con Mt 9:13.
poniéndome como ejemplo. Con esta expresión, Pablo deja de centrarse en cómo se ha beneficiado él de la misericordia de Cristo y se concentra en cómo pueden beneficiarse otros de su propio ejemplo. La gran misericordia que Dios le mostró a Pablo les confirma a los cristianos que los pecados pueden ser perdonados. Como “el peor caso de todos”, Pablo se convirtió en prueba viva de que hasta los pecados más graves pueden ser perdonados gracias a la misericordia que Dios demostró mediante Cristo, siempre y cuando el pecador esté arrepentido de verdad.
Rey de la eternidad. Lit. “Rey de las eras”. Este título se aplica exclusivamente a Jehová Dios, a quien también se llama “el Anciano de Días” (Da 7:9, 13, 22). Él existe desde siempre, desde antes de que nada ni nadie fuera creado en todo el universo, y su existencia se extiende infinitamente hacia el futuro (Sl 90:2). Así que Jehová es el único ser que puede establecer un “propósito eterno” y cumplirlo (Ef 3:11 y la nota de estudio). Además, es el único que puede conceder “vida eterna” (Jn 17:3; Tit 1:2). El título “Rey de la eternidad” también aparece en Ap 15:3 como parte de lo que se conoce como “la canción de Moisés, el esclavo de Dios, y la canción del Cordero”. Según Éx 15:18, Moisés y los israelitas cantaron: “Jehová reinará para siempre jamás” (Sl 10:16; 29:10; 146:10).
Amén. Ver la nota de estudio de Ro 1:25.
esta instrucción. O “este mandato”, “esta orden”, “este mandamiento”. Ver la nota de estudio de 1Ti 1:5.
hijo mío. Pablo usa aquí estas palabras como una expresión de cariño (2Ti 1:2; Tit 1:4; Flm 10). Ver las notas de estudio de Mt 9:2; 1Ti 1:2.
de acuerdo con las profecías que se hicieron acerca de ti. Pablo le recuerda a Timoteo las profecías que se habían hecho acerca de él y, por lo visto, acerca de su futuro papel dentro de la congregación. Estas profecías se hicieron gracias al espíritu santo de Dios (ver la nota de estudio de 1Ti 4:14). Al parecer, incluían la autorización para la labor asignada a Timoteo, ya que Pablo dice que “por estas”, es decir, por las profecías, Timoteo podría pelear la batalla espiritual contra los falsos maestros.
peleando la noble batalla. Al igual que en 2Co 10:3, Pablo habla aquí de los esfuerzos constantes para defender a la congregación contra las malas influencias como si fueran una batalla. El papel de Timoteo en esta lucha era proteger a la congregación contra quienes trataban de infiltrarse en ella y corromperla con sus falsas doctrinas (1Ti 1:3, 4). Ver la nota de estudio de 2Co 10:3.
como resultado su fe ha naufragado. Aquí Pablo está hablando del peligro de rechazar deliberadamente una buena conciencia y, por extensión, la fe. Para eso usa una imagen muy gráfica: igual que un barco puede naufragar, la fe del cristiano puede perderse. En una carta anterior, Pablo mencionó que había sobrevivido a tres naufragios literales (2Co 11:25 y la nota de estudio). Y, para cuando escribió esta primera carta a Timoteo, había sobrevivido al menos a otro más (Hch 27:27-44). Así que el apóstol sabía por experiencia lo peligroso que podía ser un naufragio. Con razón advierte que la persona que rechaza a propósito una buena conciencia y, como resultado, pierde la fe quizás nunca se recupere. Ahora bien, tal como se puede sobrevivir a un naufragio, quienes sufren la desastrosa experiencia de perder su fe también pueden recuperarse, siempre y cuando busquen ayuda espiritual (Gál 6:1; Snt 5:14, 15, 19, 20).
Entre estos están Himeneo y Alejandro. Estos dos hombres permitieron que su fe naufragara (1Ti 1:19) y al parecer estaban difundiendo doctrinas falsas. En 2Ti 2:16-18 se muestra que Himeneo, así como otro compañero llamado Fileto, afirmaban que la resurrección ya había sucedido y estaban “arruinando la fe de algunos” (ver las notas de estudio de 2Ti 2:18). Alejandro tal vez fuera el artesano del cobre que se menciona en 2Ti 4:14, 15. Allí Pablo dice que le “hizo mucho daño” y que “se opuso con todas sus fuerzas” al mensaje que él y sus colaboradores estaban predicando (ver la nota de estudio de 2Ti 4:14). La expresión “entre estos están” da a entender que ya había un cierto número de personas que no se habían mantenido fieles y que estaban influyendo negativamente en algunos hermanos de la congregación.
a los que he entregado a Satanás. Parece que la expresión “entregar a Satanás” se refiere a sacar a alguien de la congregación. Esta medida era necesaria porque los hombres que Pablo menciona estaban pecando deliberadamente y no demostraban arrepentimiento. Ver la nota de estudio de 1Co 5:5.
para que por medio de la disciplina aprendan. Aquí Pablo muestra uno de los objetivos por el que se entrega a Satanás, o se saca de la congregación, a un pecador que no se arrepiente (ver la nota de estudio de a los que he entregado a Satanás en este versículo). Pablo dice que los dos hombres de los que habla han dejado que su fe naufrague y, como resultado, han sido sacados de la congregación. Y explica que esto se ha hecho para que “aprendan a no blasfemar” (ver la nota de estudio de 1Ti 1:19). Así que Pablo no está pensando únicamente en castigarlos, sino en enseñarles una lección. Como aclara una obra de consulta, se toma esta medida “esperando que aprendan la lección”.
blasfemar. O “hablar injuriosamente”, “hablar de manera ofensiva”. Ver las notas de estudio de Mt 12:31; Col 3:8.