BIBLIOTECA EN LÍNEA Watchtower
Watchtower
BIBLIOTECA EN LÍNEA
español
  • BIBLIA
  • PUBLICACIONES
  • REUNIONES
  • 1 Timoteo 3:16
    La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo
    • 16 Así es, no hay duda de que el secreto sagrado de esta devoción a Dios es grande: ‘Él fue manifestado en carne,+ fue declarado justo en espíritu,+ se les apareció a ángeles,+ se predicó acerca de él entre las naciones,+ en el mundo creyeron en él,+ fue recibido arriba en gloria’.

  • 1 Timoteo 3:16
    Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (con referencias)
    • 16 Realmente, se reconoce que el secreto sagrado+ de esta devoción piadosa* es grande: ‘Él fue puesto de manifiesto en carne,+ fue declarado justo en espíritu,+ se apareció a ángeles,+ fue predicado entre naciones,+ fue creído en [el] mundo,+ fue recibido arriba en gloria’.+

  • 1 Timoteo
    Índice de las publicaciones Watch Tower 1986-2026
    • 3:16 cl 196; it-1 647, 675; it-2 99, 981, 982; w08 15/6 13; w08 15/9 30, 31; w06 15/2 19; wt 57; w97 15/10 11; w90 15/1 10-20; w90 1/3 18-23; w88 15/12 6

  • 1 Timoteo
    Índice de las publicaciones Watch Tower 1950-1985
    • 3:16 w85 1/12 10; w84 1/11 24-5; uw 52; g80 22/4 16; w78 15/4 21; lp 72; w75 439; g72 8/7 7; g72 22/9 6; w69 266-7, 484; w56 462; lg 103; w53 198; rm 274

  • 1 Timoteo
    Guía de estudio para los testigos de Jehová 2019
    • 3:16

      Acerquémonos a Jehová, pág. 196

      Perspicacia, volumen 1, págs. 647, 675

      Perspicacia, volumen 2, págs. 99, 981, 982

      La Atalaya,

      15/9/2008, págs. 30, 31

      15/6/2008, pág. 13

      15/2/2006, pág. 19

      15/10/1997, pág. 11

      1/3/1990, págs. 18-23

      15/1/1990, págs. 10-20

      15/12/1988, pág. 6

      Adoremos a Dios, pág. 57

  • Notas de estudio de 1 Timoteo. Capítulo 3
    La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo (edición de estudio)
    • 3:16

      el secreto sagrado de esta devoción a Dios. En las Escrituras, esta es la única vez que aparecen juntas las expresiones “secreto sagrado” y “devoción a Dios” (ver las notas de estudio de Mt 13:11; 1Ti 4:7). Aquí Pablo se centra en un secreto sagrado en concreto: ¿conseguiría algún ser humano demostrar en su vida devoción a Dios de manera perfecta? Adán no lo logró, ya que se dejó llevar por el egoísmo y se rebeló contra Jehová en el jardín de Edén. Por eso, esta pregunta tendría mucho sentido en el caso de sus descendientes. Durante unos 4.000 años, la respuesta siguió siendo un misterio o un secreto. Ninguno de los descendientes imperfectos de Adán y Eva logró mantenerse completamente íntegro (Sl 51:5; Ec 7:20; Ro 3:23). Pero Jesús, que al igual que Adán era un hombre perfecto, sí demostró devoción a Dios en todo lo que pensaba, decía y hacía, incluso en medio de las pruebas más duras (Heb 4:15; ver la nota de estudio de 1Co 15:45). El fuerte apego que sentía por Jehová se basaba en un amor de todo corazón y sin una pizca de egoísmo. Al dar un ejemplo perfecto de devoción a Dios, Jesús proporcionó de una vez para siempre la respuesta a este secreto sagrado.

      devoción a Dios. Para saber más sobre la expresión “devoción a Dios”, ver la nota de estudio de 1Ti 4:7. Ver también la nota de estudio de 1Ti 2:2.

      ‘Él [...] en gloria’. Las frases que aparecen entre comillas sencillas tal vez estén tomadas de un poema muy conocido de los cristianos del siglo primero o de una de las canciones que ellos cantaban (comparar con la nota de estudio de Ef 5:19 ). Los biblistas llegan a esta conclusión tomando como base la estructura, el ritmo de las frases y los paralelismos del texto griego original.

      fue manifestado en carne. Esta frase se refiere a Jesús, al parecer desde el momento en el que se bautizó en el río Jordán (ver la nota de estudio de Mt 3:17). Fue entonces cuando Jesús de Nazaret se convirtió en el Mesías o el Ungido de Jehová. Aunque venía del cielo, en la tierra fue un ser humano perfecto de carne y hueso, y solía referirse a sí mismo como “el Hijo del hombre” (Mt 8:20). Ver glosario, hijo del hombre.

      fue declarado justo en espíritu. Esta frase se refiere al tiempo en que Jehová resucitó a su Hijo como un ser espiritual (1Pe 3:18). Entonces le concedió la vida inmortal (Ro 6:9; 1Ti 6:16). De este modo, confirmó que Jesús había sido justo en todos los sentidos. Ver la nota de estudio de Ro 1:4.

      se les apareció a ángeles. Después de resucitar, Jesús se les apareció a los ángeles infieles (es decir, a los demonios) y pronunció la condena de Dios contra ellos (1Pe 3:18-20). Estos ángeles, que se rebelaron en tiempos de Noé, se encuentran en la actualidad aprisionados bajo cadenas simbólicas. Viven en una profunda oscuridad espiritual y al parecer no se les permite materializarse en un cuerpo humano (2Pe 2:4; Jud 6).

      se predicó acerca de él entre las naciones. A partir del Pentecostés del año 33 de nuestra era, los cristianos les predicaron a los circuncisos, fueran judíos o prosélitos, incluidos los que vivían en naciones gentiles (Hch 2:5-11). Más tarde llevaron el mensaje a los samaritanos (Hch 8:5-17, 25). Luego, en el año 36, Pedro fue a casa de Cornelio y les dio testimonio a él y a otros gentiles incircuncisos que estaban reunidos allí (Hch 10:24, 34-43). Y, más adelante, Pablo, Timoteo y otros misioneros anunciaron las buenas noticias en Asia Menor y en Europa (Hch 16:10-12). Alrededor del año 60 o 61, Pablo pudo afirmar que el mensaje cristiano se había “predicado en toda la creación que está bajo el cielo” (Col 1:23 y la nota de estudio). Ver también Hch 17:6; Ro 1:8; 15:24, 28; Col 1:6; apén. B13 y galería multimedia, “El Pentecostés del 33 e. c. y la difusión de las buenas noticias”.

      en el mundo creyeron en él. Los cristianos del siglo primero llevaron las buenas noticias sobre Jesús “hasta los confines de la tierra” (Hch 1:8 y la nota de estudio). Como resultado, muchos abrazaron el cristianismo en diversos lugares del mundo. En el libro de Hechos se habla de personas que se hicieron creyentes en lugares como Antioquía de Pisidia, Listra e Iconio (Hch 13:48; 14:21, 23), así como en Filipos (Hch 16:12, 33, 34), Tesalónica (Hch 17:1, 4), Berea (Hch 17:10-12), Atenas (Hch 17:16, 34) y Éfeso (Hch 19:17-20).

      fue recibido arriba en gloria. Aquí Pablo se refiere a la ascensión de Jesús al cielo (Hch 1:9, 10). Jehová lo colocó a su mano derecha y le concedió más gloria que a cualquier otra criatura en todo el universo (Mt 28:18; Jn 17:5; Flp 2:9; Heb 1:3, 4).

Publicaciones en español (1950-2026)
Cerrar sesión
Iniciar sesión
  • español
  • Compartir
  • Configuración
  • Copyright © 2026 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
  • Condiciones de uso
  • Política de privacidad
  • Configuración de privacidad
  • JW.ORG
  • Iniciar sesión
Compartir