1-7 DE JUNIO DE 2026
CANCIÓN 111 Los motivos de nuestro gozo
Por qué somos felices aunque nos odien
“Felices ustedes cuando [...] la gente los odie” (LUC. 6:22).
TEMA
Por qué podemos ser felices cuando la gente nos odia por servir a Jehová.
1. ¿Qué sorprendentes palabras dijo Jesús?
EN EL Sermón del Monte, Jesús dijo: “Felices ustedes cuando [...] la gente los odie” (Luc. 6:22). Seguro que quienes lo escucharon se quedaron sorprendidos. Al fin y al cabo, a nadie le gusta que lo odien. Entonces, ¿por qué dijo Jesús esas palabras? La respuesta a esta pregunta nos interesa a todos los cristianos, pues muchas personas nos odian. En este artículo vamos a ver por qué nos odia la gente y por qué podemos ser felices a pesar de ello.
POR QUÉ NOS ODIA LA GENTE
2, 3. a) ¿Cuál es una razón por la que los cristianos verdaderos somos perseguidos? (Juan 16:2, 3). b) ¿Qué efecto tiene saber esto en nuestra manera de ver a los opositores?
2 La gente nos odia porque adoramos a Jehová. Hablando de quienes perseguirían e incluso matarían a algunos de sus seguidores, Jesús dijo: “No han llegado a conocernos ni al Padre ni a mí” (lea Juan 16:2, 3). ¿Quién está detrás de todo el odio hacia el pueblo de Dios? Satanás, “el dios de este sistema” (2 Cor. 4:3, 4). Él les ciega la mente a las personas para que no aprendan la verdad sobre Jehová e influye en ellas para que se pongan en contra de quienes sí conocen a Dios y lo aman (Juan 8:42-44). ¿Qué efecto tiene saber esto en nuestra manera de ver a los opositores? Entender que han sido engañados por Satanás nos ayuda a no odiarlos.
3 Veamos el ejemplo de Pável,a que vive en un país donde nuestra obra está prohibida. Como él siguió adorando fielmente a Jehová, lo arrestaron, lo golpearon cruelmente y lo pusieron en una celda de aislamiento durante meses. Ahora explica: “Tengo muy claro que los causantes de la persecución son Satanás y sus demonios, que no descansan en su lucha contra la adoración pura. Por lo que he visto, la mayoría de las personas que trabajan en las cárceles no tienen nada en contra de los Testigos; simplemente hacen su trabajo”. Y un hermano de Croacia que sufrió una feroz oposición de parte de sus padres dice: “Me he dado cuenta de que mi verdadero enemigo es Satanás, no mis padres” (Efes. 6:12).
4. ¿Qué nos enseñan los ejemplos de Jesús y de Esteban? (Vea también la imagen).
4 Los cristianos no odiamos a los que nos persiguen. De hecho, oramos por ellos (Mat. 5:44). Fijémonos en los ejemplos de Jesús y del discípulo Esteban. Después de que los soldados romanos clavaron a Jesús en el madero, él hizo esta oración: “Padre, perdónalos” (Luc. 23:34). Le estaba pidiendo a Jehová que perdonara a aquellos soldados, que cumplían la orden de ejecutarlo. Probablemente también pensaba en la multitud que, influida por sus enemigos religiosos, había pedido a gritos su muerte. Él entendía que aquellas personas en realidad no sabían lo que estaban haciendo. De manera parecida, Esteban le pidió a Dios que perdonara a quienes lo estaban apedreando (Hech. 7:58-60). ¿Respondió Jehová las oraciones de Jesús y de Esteban? Sí. Muchos de los que participaron en el juicio y la ejecución de Jesús más tarde se arrepintieron, pusieron su fe en él y se bautizaron (Hech. 2:36-41). Y por lo menos una de las personas que apoyaron la ejecución de Esteban —Saulo de Tarso— se hizo cristiano y lamentó profundamente las cosas terribles que había hecho debido a su ignorancia (1 Tim. 1:13).
Tal como hicieron Jesús y el discípulo Esteban, podemos orar por quienes nos persiguen. (Vea el párrafo 4).
5. ¿Qué aprende usted de la experiencia de César?
5 En nuestros días, Jehová también nos responde cuando le oramos por quienes nos persiguen. Veamos la experiencia de César, que vive en Venezuela. Su padre estaba muy en contra de la verdad. César cuenta: “Mi mamá se esforzaba al máximo por ser una buena esposa y madre. Aunque siempre ponía el Reino en primer lugar, nunca descuidaba a mi padre. Nos enseñó a mis hermanos y a mí a respetarlo y a obedecerlo a menos que nos pidiera algo que estuviera en contra de lo que quiere Jehová”. Con el paso de los años, su padre fue cambiando. César dice: “Un día le hice a Jehová una oración muy sentida y después le pregunté a papá si quería estudiar la Biblia conmigo. No tengo palabras para expresar lo feliz que me sentí cuando me dijo que sí”. Con el tiempo, su padre se bautizó. Claro, no todos los que se oponen a la verdad hacen esos cambios, pero algunos sí ablandan su actitud gracias a nuestra buena conducta y nuestra manera de hablar respetuosa. ¡Y cuánto nos alegra eso! Deseamos que Jehová, el misericordioso “Juez de toda la tierra”, los ayude a acercarse a él (Gén. 18:25).
6. Según Marcos 13:13, ¿cuál es otra razón por la que la gente nos odia?
6 La gente nos odia porque apoyamos a Jesús. En una ocasión, Jesús les dijo a sus discípulos: “Toda la gente los odiará por causa de mi nombre” (lea Marcos 13:13). ¿Qué representa el “nombre” de Jesús? Su reputación y su autoridad como Rey del Reino de Dios. Los cristianos verdaderos sufrimos el odio de quienes confían en líderes humanos y no en el gobernante elegido por Jehová. Jesucristo empezó a reinar en 1914, y pronto eliminará a todos los gobernantes que han rechazado su autoridad.
7, 8. ¿Por qué sufren burlas algunos siervos de Jehová? (Juan 15:18-20; vea también las imágenes).
7 La gente nos odia porque rechazamos el mundo de Satanás. Jesús explicó que las personas odiarían a sus seguidores porque “no son parte del mundo” (lea Juan 15:18-20). Igual que los cristianos del siglo primero, rechazamos la manera de pensar, actuar y hablar de este mundo. Por eso, muchos hermanos sufren burlas en el trabajo o en la escuela (1 Ped. 4:3, 4). Ahora bien, algunas personas con el tiempo cambian de actitud y llegan a respetarnos, y eso nos alegra mucho.
8 Fijémonos en lo que le pasó a un hermano de Centroamérica llamado Ignacio. Uno de los maestros de su escuela se burló de él durante años debido a sus elevadas normas morales. Sin embargo, antes de graduarse, el maestro le preguntó cómo lograba vivir de acuerdo con los principios bíblicos cuando tantas personas se reían de él. Ignacio le contestó que para él las normas de Dios son una protección, y lo invitó a una reunión. Para su sorpresa, el maestro fue al Salón del Reino. Quedó tan impresionado por el cariño de la congregación que siguió asistiendo. Con el tiempo empezó a estudiar la Biblia y también afrontó oposición. Pero siguió progresando y se bautizó.
Sin importar nuestra edad, todos podemos ser valientes y defender nuestra fe. (Vea el párrafo 8).b
9, 10. a) ¿Por qué otra razón nos diferenciamos del mundo de Satanás? b) ¿Qué aprendemos del ejemplo del apóstol Pablo?
9 Otra razón por la que nos diferenciamos del mundo de Satanás es que somos neutrales en todo lo relacionado con la política y las guerras (Juan 18:36). De acuerdo con el mandato de Romanos 13:1, obedecemos las leyes del país. Sin embargo, como somos neutrales en asuntos políticos, no nos presentamos como candidatos para ocupar un puesto político ni votamos por nadie. Somos leales a Jehová y a su Reino, gobernado por Cristo. Muchos Testigos han sido encarcelados por su fe, pero siguen predicando. Imitan el ejemplo del apóstol Pablo, que continuó predicando durante los años que estuvo bajo arresto domiciliario y en prisión (Hech. 24:27; 28:16, 30). Él habló de las buenas noticias con todo el que estuviera dispuesto a escuchar, incluidos guardias de la prisión, empleados de la corte, gobernadores, reyes y quizás hasta funcionarios del emperador romano Nerón (Hech. 9:15).
10 Igualmente, nuestros hermanos encarcelados les predican a todos los que quieran escuchar, incluidos jueces, funcionarios del Gobierno y guardias. Un hermano que pasó más de seis años en una prisión por su neutralidad dijo que no consideraba ese tiempo como un castigo, sino como una oportunidad que le daba Jehová para encontrar a personas de buen corazón. Si Jehová nos utiliza para darles a conocer las buenas noticias a esas personas, podemos sentirnos muy felices (Col. 4:3). Ahora bien, esa no es la única razón que tenemos para sentirnos felices a pesar de que la gente nos odie por servir a Dios. Veamos algunas más.
POR QUÉ PODEMOS SER FELICES CUANDO NOS ODIAN
11. ¿Por qué se fortalece nuestra fe al sufrir persecución? Ponga un ejemplo.
11 Vemos que se está cumpliendo lo que predijo la Biblia. En la primera profecía que encontramos en la Biblia, Jehová predijo que Satanás y su descendencia simbólica —es decir, quienes lo apoyan— odiarían a quienes aman a Jehová y le sirven (Gén. 3:15). Además, Jesús habló en muchas ocasiones del odio que sufrirían los siervos de Dios, como se ve en los cuatro Evangelios (Mat. 10:22; Mar. 13:9-12; Luc. 6:22, 23; Juan 15:20). Y otros escritores bíblicos también hablaron de este mismo tema (2 Tim. 3:12; Sant. 1:2; 1 Ped. 4:12-14; Jud. 3, 17-19). Así que no nos sorprende que nos persigan. Al contrario, nos alegra ver que se cumple lo que profetizó la Biblia, pues esto nos confirma que servimos al Dios verdadero. Una hermana que vive en un país donde nuestra obra está restringida explica: “Cuando me dediqué a Jehová, sabía que tarde o temprano enfrentaría persecución. Por eso las pruebas no me asustan ni me sorprenden”. Una de las muchas personas que se pusieron en su contra fue su esposo, que la trataba muy mal y le quemaba la Biblia y otras publicaciones. Pero ella no se echó para atrás, sino que su fe se hizo más fuerte (Heb. 10:39). Dice: “La persecución estaba predicha, así que sabía que llegaría. Sufrirla en carne propia me convenció de que esta es la religión verdadera”.
12. ¿Qué ayudó a un hermano a aguantar la persecución?
12 Aunque sabemos que vamos a ser perseguidos, puede que no nos resulte fácil aguantar. Hablando del tiempo que pasó en prisión, un hermano escribió: “A veces me sentía muy hundido y angustiado, y no hacía nada más que llorar”. ¿Qué lo ayudó a aguantar? Él contó: “Oraba todo el tiempo. Lo primero que hacía cada mañana era orar. Durante el día, cuando se presentaba alguna dificultad, hablaba con Jehová. Y, cuando me indignaba por las injusticias que sufría, me encerraba en el baño y oraba”. Nuestro hermano también meditaba en ejemplos de siervos de Jehová del pasado y de nuestros días que se mantuvieron leales. Eso lo ayudó a aguantar la persecución y a sentir la paz que Jesús les prometió a sus discípulos (Juan 14:27; 16:33).
13. ¿Qué nos ayudará a vencer el odio?
13 Nuestro amor es más fuerte que el odio. Hasta su último aliento, Jesús amó a su Padre con todo su corazón. Y también amó a sus amigos (Juan 13:1; 15:13). Si desarrollamos esa clase de amor, tanto por Jehová como por nuestros hermanos, nosotros también lograremos vencer el odio. Analicemos esta idea en detalle con el ejemplo del apóstol Pablo.
14. ¿Qué ayudó a Pablo a ser leal al enfrentarse a la muerte?
14 Poco antes de ser ejecutado, Pablo le escribió a su querido amigo Timoteo: “Dios no nos dio un espíritu de cobardía, sino de poder, amor y buen juicio” (2 Tim. 1:7). ¿Qué quiso decir? Que, debido al profundo amor que un cristiano siente por Jehová, está dispuesto a soportar pruebas muy duras (2 Tim. 1:8). Sin duda, el amor que Pablo sentía por Jehová lo ayudó a ser valiente y leal al enfrentarse cara a cara con la muerte (Hech. 20:22-24).
15. ¿Cómo están demostrando nuestros hermanos que sienten un profundo amor unos por otros? (Vea también la imagen).
15 Sentimos un inmenso amor por los hermanos que se mantienen leales ante la persecución. Muchos cristianos se arriesgan de buena gana por sus hermanos, tal como Áquila y Priscila se jugaron la vida por Pablo (Rom. 16:3, 4). Por ejemplo, en Rusia muchos van a los tribunales para animar a los que han sido arrestados. Cuando una hermana que había sido arrestada vio a un gran grupo de hermanos en el tribunal, se emocionó tanto que durante un buen rato no pudo hablar, literalmente se quedó sin palabras. El profundo amor de su familia espiritual la fortaleció justo cuando lo necesitaba. Nuestro amor es más fuerte que el odio, y eso nos hace muy felices.
Incluso donde nuestra obra está prohibida o restringida, nuestros hermanos están demostrando que sienten un profundo amor unos por otros. (Vea el párrafo 15).c
16. ¿Por qué dijo el apóstol Pedro que quienes sufren oposición por servir a Dios pueden ser felices? (1 Pedro 4:14).
16 Si aguantamos a pesar del odio, conseguimos la aprobación de Dios (lea 1 Pedro 4:14). El apóstol Pedro dijo que, si sufrimos oposición por servir a Dios, podemos ser felices. ¿Por qué? Porque esa oposición prueba que el espíritu de Dios descansa sobre nosotros. Pedro sabía por experiencia propia lo que es tener la aprobación de Jehová y aguantar la persecución. Poco después del Pentecostés del año 33, la policía del templo fue a arrestar a Pedro y a otros apóstoles porque estaban predicando. Pero Pedro defendió su fe con valor (Hech. 5:24-29). Aunque después los golpearon, él y los demás apóstoles no dejaron de predicar. Más bien, se sintieron felices porque “Dios los había considerado dignos de sufrir deshonra a causa del nombre de Jesús”. Nosotros también podemos sentirnos felices cuando pasamos por pruebas (Hech. 5:40-42).
17. ¿Qué les dijo Jesús a sus discípulos la noche antes de su muerte?
17 La noche antes de su muerte, Jesús les dijo a sus discípulos: “Al que me ama, mi Padre lo amará, y yo lo amaré” (Juan 14:21). Tenemos muchísimas ganas de que llegue el día en que por fin reine el amor y nadie nos odie por servir a Jehová (2 Tes. 1:6-8). Mientras tanto, recordemos las muchas razones que tenemos para ser felices a pesar del odio, y eso nos consolará y nos dará fuerzas.
CANCIÓN 149 La canción de la victoria
a Se han cambiado algunos nombres.
b DESCRIPCIÓN DE LAS IMÁGENES: Escenificación de Ignacio predicándole a su maestro.
c DESCRIPCIÓN DE LA IMAGEN: Escenificación de unos hermanos apoyando a una hermana a la que se llevan a la cárcel debido a su fe.