CÓMO USAMOS LAS DONACIONES
Imprimimos publicaciones en plena era digital
1 DE ABRIL DE 2026
Cuando lees la Biblia o una de nuestras publicaciones, ¿qué usas: papel, o un dispositivo electrónico? Muchos ya no usamos libros o revistas, sino un teléfono o una táblet. De hecho, es muy probable que estés leyendo este artículo en formato digital. ¿Verdad que es una bendición tener las publicaciones en JW Library y en jw.org?
¡Cómo han cambiado las cosas! Ahora muchos hermanos prefieren el formato digital porque es práctico o porque tiene funciones que no tiene el formato impreso. Además, cuando vamos a predicar, nos centramos en empezar conversaciones con la gente y ya no tanto en dejar publicaciones.
¿Cómo ha impactado esto en la impresión? Pues ahora se imprime un 60 % menos que hace 10 años. En el 2015 todavía usábamos mucho las publicaciones impresas. Por eso, en ese entonces, la mayoría de nuestras imprentas trabajaban 16 horas al día, y algunas estuvieron a punto de trabajar las 24 horas para producir las publicaciones que se necesitaban. Pero ahora, como JW Library se usa mucho para descargar publicaciones, la mayoría de nuestras imprentas trabajan solo 8 horas al día.
Y no somos la única organización que está imprimiendo menos. Muchos estudios han demostrado que, en los últimos años, se imprimen menos periódicos, revistas, etc. En vista de que cada vez se lee más en formato digital, ¿de veras es necesario que los Testigos sigamos imprimiendo publicaciones? ¡Claro que sí! Veamos por qué lo decimos y por qué nuestras donaciones siguen siendo necesarias para la labor de impresión.
Unas hermanas de Malaui dirigiendo un curso bíblico con la edición impresa del folleto Disfrute de la vida.
¿Por qué seguimos imprimiendo publicaciones?
Muchos de nuestros hermanos dependen de las publicaciones en papel. Veamos lo que dicen algunos de ellos.
“Yo uso las publicaciones en papel porque no me queda de otra. No me alcanza para comprar un dispositivo electrónico. Y, de todos modos, si pudiera comprar uno, sería muy difícil cargarlo porque aquí a cada rato se va la luz. Así que lo mejor para mí es usar las publicaciones impresas” (Odete, Mozambique).
“No tengo dinero para comprarme un dispositivo. Y, si me llegara a comprar uno, sería de los baratitos, pero esos no duran mucho y siempre hay que repararlos. Así que ¿para qué? No podría usarlo para estudiar si tengo que esperar a que lo arreglen” (Linley, Malaui).
“La verdad es que somos pobres, así que mis dos hijas y yo tenemos que compartir un solo teléfono. En las reuniones, una de nosotras usa el teléfono y las otras dos tienen que usar las publicaciones en papel” (Sinine, Micronesia).
Hay otros hermanos que sí tienen la posibilidad de usar publicaciones digitales, pero aun así prefieren las impresas. Fíjate en los siguientes comentarios:
“Muchas veces uso las publicaciones digitales, pero cuando me preparo para las reuniones prefiero usarlas en papel. Me encanta leer las publicaciones impresas y sentirlas en mis manos. Me gusta marcar los puntos principales y escribir notitas en los márgenes. También podría hacerlo en la aplicación, pero es que, cuando lo hago en papel, siento que la información me llega más y se me queda más grabada” (Márcia, Brasil).
“Para mí es más fácil leer las publicaciones impresas porque no se me cansa la vista como con una pantalla. Además, como no soy muy tecnológica, me cuesta crear y tomar notas, descargar archivos y buscar información” (Selina, Mozambique).
“Yo uso el teléfono y la computadora todo el día. Pero, cuando quiero pasar tiempo con Jehová, prefiero olvidarme un poco de mis dispositivos. En cambio, con las publicaciones impresas puedo leer tranquilamente sin que me estén apareciendo notificaciones” (Guillaume, Canadá).
“Cuando le predicamos a alguien por primera vez, no siempre es fácil pedirle su teléfono o su correo electrónico para enviarle una publicación. Por lo general es más fácil dársela en papel. Además, nos toca predicar en territorios peligrosos, y en esos lugares tratamos de no usar el teléfono o la táblet” (un superintendente de circuito de Sudamérica).
Muchos prefieren prepararse para las reuniones con publicaciones en papel.
Como vemos, muchos hermanos usan las publicaciones impresas porque las necesitan o porque las prefieren. ¿Qué estamos haciendo para ayudarlos?
Imprimimos lo que los hermanos necesitan
Actualmente imprimimos publicaciones en nueve sucursales. Durante el año de servicio 2025, imprimimos más de 1.500 millones de ejemplares. Entre estos se cuentan más de 3 millones de Biblias, más de 18 millones de libros y más de 941 millones de tratados e invitaciones. Para lograr todo esto, gastamos más de 35 millones de dólares.a Y, en los pasados tres años, invertimos aproximadamente 10 millones de dólares en hacer mejoras en nuestros equipos de impresión y encuadernación.
Claro, para aprovechar bien las donaciones, solo imprimimos lo que los hermanos realmente van a usar. Como ya dijimos, cuando vamos a predicar, ahora nos centramos en empezar conversaciones y no en dejar revistas, libros, etc. Así que muchos Testigos usan más las tarjetas de contacto. Por eso, ahora se imprime casi el triple de estas tarjetas que lo que se imprimía antes del 2020. En cambio, en los últimos 10 años, hemos reducido la cantidad de revistas ¡Despertad! que imprimimos: de 86 ejemplares por publicador al año a solo 11.
“Dios de veras se interesa por cada uno de nosotros”
¡Qué agradecidos están nuestros hermanos de que se sigan imprimiendo publicaciones! Ricardo, de Brasil, cuenta: “Me siento orgulloso de formar parte de una organización tan considerada y que se preocupa por todos, como por quienes no tienen acceso a las publicaciones digitales. Así ‘todo el que tenga sed’ y también ‘todo el que lo desee’ puede beneficiarse de las verdades bíblicas” (Apocalipsis 22:17). Bernard, de Tahití, comenta: “No saben cuánto agradezco que se impriman nuestras publicaciones. Son una hermosa prueba de lo cariñosa, sabia y flexible que es la organización de Jehová. Y es que se asegura de que todo el mundo pueda escuchar las buenas noticias del Reino: jóvenes, mayores, ricos, pobres... Está claro que Jehová nos cuida a cada uno”.
Andréia, de Brasil, sabe que con sus donaciones puede apoyar la labor de impresión. Ella cuenta: “Nuestra organización invierte tiempo, dinero, habilidades y esfuerzos en imprimir publicaciones para los que no pueden usarlas en formato digital. Esto me convence de que Dios de veras se interesa por cada uno de nosotros. Hasta si mis donaciones se destinaran solo a imprimir, yo estaría encantada de la vida”.
Queridos hermanos, agradecemos muchísimo todas sus donaciones, como las que hacen a través de donate.jw.org. Gracias a ellas, podemos seguir produciendo publicaciones impresas, tanto para quienes las necesitan como para quienes las prefieren.
a En este artículo, nos referimos a dólares estadounidenses.