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  • La actividad ministerial de los testigos de Jehová

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  • La actividad ministerial de los testigos de Jehová
  • La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1959
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La Atalaya. Anunciando el Reino de Jehová 1959
w59 15/8 págs. 509-511

La actividad ministerial de los testigos de Jehová

Informe tomado del “Yearbook” para 1959 (en inglés)

PARAGUAY

Toman en serio los votos de dedicación que hacen los testigos de Jehová del Paraguay. Tienen plena fe en que hay muchas personas interesadas en este país y desean hallarlas, así que se esfuerzan diligentemente en la actividad de los estudios bíblicos. Creen lo que dice la Palabra de Jehová: “Pondré también mi espíritu dentro de vosotros, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis leyes, y las pongáis por obra.” (Eze. 36:27, Mod) El pequeño grupo de publicadores está resuelto a efectuar la obra, y a continuación se relatan algunas experiencias de ellos relacionadas con su actividad.

“Las asambleas de circuito ayudaron en gran manera a fortalecer a los hermanos durante el año. Después de celebrarse una asamblea sumamente deleitable en un pueblo donde los misioneros habían estado trabajando sólo seis meses, el sacerdote católico de la localidad, irritado por la predicación continua, puso un altoparlante en frente de la casa que servía de hogar misional. Pues, si tenía pensado infundir miedo en los misioneros no tuvo éxito y lo intentó demasiado tarde—¡el matrimonio se había mudado a otra casa ese mismo día, así que el sacerdote dirigió su diatriba a una casa vacía!

“Desde la visita del siervo de zona se empiezan y se descontinúan más estudios bíblicos que antes. Esto no ha resultado en ninguna pérdida, sino al contrario en la consecución de estudiantes mejores, separando y dejando a un lado a aquellos que sólo querían que otros los visitaran pero que no respondían con presteza a la regla bíblica de que deberían hacerse maestros al considerar el tiempo que habían pasado estudiando. Los misioneros especialmente apreciaron esto y no sólo han aumentado sus estudios un 30 por ciento, sino que tienen mejores estudios bíblicos, proclamadores del Reino en perspectiva.

“Se habían hecho los arreglos para exhibir las películas de la Sociedad en un pueblo cerca de la frontera brasileña cuando la policía cedió a las quejas de un sacerdote y nos negó el permiso al último momento, esto después de mucha preparación y publicidad de parte nuestra. Se hizo una llamada rápida a la autoridad policíaca suplente en el lado brasileño de la frontera, la cual produjo la siguiente respuesta: ‘Por supuesto que pueden exhibir la película aquí. Vengan. Yo les ayudaré.’ Los hermanos casi volaron arreglando los asientos y alquilando equipo sonoro. Al acercarse las ocho horas, la hora que se fijó para la exhibición, un misionero se quedó en el sitio original y dirigió la gente al teatro nuevo, que tenía asientos para 300 personas. Fué necesario cerrar las puertas al ascender el número de asistentes a más de 400, y prosiguió otra exhibición próspera. La noche después de ésta se utilizó el patio del hogar misional paraguayo y 200 personas vieron la película. ¡Lo sorprendente fué que al exhibirse por tercera vez en el mismo local estuvo presente el mismísimo oficial que nos había negado el derecho a reunirnos en primer lugar!”

PERÚ

Muchas más personas de buena voluntad han ingresado en la organización y han empezado a predicar las buenas nuevas al lado de los que aprecian el hecho de que el reino de Dios domina. Estos “nuevos” aprecian que los siervos de Dios no son vendedores, como lo manifestó tan claramente Pablo al decir: “No somos vendedores ambulantes de la palabra de Dios como muchos hombres, sino debido a la sinceridad, sí, como enviados de Dios, a la vista de Dios, en compañía con Cristo, estamos hablando.” (2 Cor. 2:17) Los que se han asociado con los testigos de Jehová durante el pasado año reconocen que los siervos de Dios están cabalmente dedicados a una causa y que es a la causa correcta. Muchos de ellos asistieron a la asamblea internacional en Nueva York, y cuando se contó el número total se supo que ochenta y dos delegados vinieron de ese país. Quedaron encantados con todos los arreglos y ya han vuelto al Perú y expresan el gozo que sienten por medio de hablar de la verdad a otros a lo largo de la costa y arriba en los Andes, dondequiera que haya oídos que oigan. A continuación se relatan algunas experiencias de las que han disfrutado nuestros hermanos en ese país.

“Un precursor especial que estaba trabajando en las laderas orientales de los Andes, en la parte donde empieza la selva, volvió a casa una noche y halló a un hombre esperando en su puerta. Como no es cosa rara el que haya personas de pie o sentadas en el escalón de la puerta, no le impresionó mucho. Pero después que él había entrado, el hombre tocó a la puerta y le preguntó si era testigo de Jehová. Resultó que este hombre es el sobrino de una persona con quien se conduce un estudio bíblico. Había recibido cierta información de su tío y entonces había caminado todo el día, una distancia de cincuenta y cinco kilómetros, para obtener más conocimiento y alguna literatura. El mismo señor volvió a visitar al precursor después de unas seis semanas, otra vez haciendo el viaje a pie desde la pequeña aldea donde vive, y de nuevo se llevó una cantidad de literatura con él. Dijo que había varias personas en su aldea que estaban muy interesadas en el mensaje y deseaban aprender más acerca de la verdad. Naturalmente, queremos mantenernos en contacto con personas como ésta que están dispuestas a hacer tan grande esfuerzo para enterarse de los propósitos de Jehová.

“Muchos hermanos han contestado la llamada a entrar en el campo del precursorado, y muchos más han probado los gozos del precursorado por medio de las provisiones que se han hecho para que sean precursores de vacaciones. Desde Chimbote, un pueblito al norte, se envió esta experiencia que ilustra la devoción de los hermanos: ‘Un hermano joven de trece años de edad deseaba ser precursor de vacaciones. Él es el único de su familia que está en la verdad, y cuando les dijo a su padre y madre lo que deseaba hacer ellos hicieron arreglos para que él trabajara largas horas en un restaurante, para que se le mantuviera ocupado hasta tarde por la noche, y así no pudiera participar en el servicio. Cuando vino su asignación de precursor de vacaciones, el siervo de congregación se lo notificó. El muchacho había estado trabajando en el restaurante quince días ya, de modo que decidió abandonar el restaurante sin decírselo a sus padres y trabajar de precursor. Por supuesto que sus padres lo descubrieron, y lo castigaron y también lo amenazaron con toda clase de castigo adicional, pero cuando se le mandó volver a trabajar en el restaurante huyó de nuevo y se puso a trabajar de precursor. Esto sucedió varias veces, hasta que sus padres se cansaron de molestarlo, y lo dejaron hacer lo que quería y ser precursor durante las vacaciones. Estuvo muy feliz, y trabajó duro en el servicio, dedicando, como promedio, nueve horas al día con otros precursores, y se siente agradecido porque Jehová removió el estorbo de su camino. Espera con gusto su próxima oportunidad de volver a disfrutar del servicio de precursor de vacaciones.’

“Muchos de nuestros publicadores se hallan en lugares aislados, porque oyeron de la verdad y la aprendieron entre los hermanos donde hay congregaciones, y entonces se mudaron a trabajos en lugares aislados, adonde el mensaje no se había llevado. Un hermano que partió de Lima para trabajar con una compañía minera en el sur ha predicado allá con muy buenos resultados. Siempre trabaja en el territorio el día de semana que tiene libre y ha colocado mucha literatura. Naturalmente, habla a los hombres con quienes trabaja, y uno de éstos, miembro de la religión pentecostal, se le opuso enérgicamente. Vituperaba a los testigos de Jehová, haciendo cuanto podía para destruir la buena obra que el hermano hacía. Pero durante todo ese tiempo estaba oyendo cosas acerca de la Biblia. Un día se dirigió al hermano y dijo: ‘Mire, me he dado cuenta de que he aprendido más al tener que oírlo a usted durante un tiempo corto que lo que aprendí durante todos los años que he sido pentecostal. He decidido que quiero ser testigo, y quiero saber dónde está la congregación más cercana a mi esposa, para que pueda enviarla a ellos para que ella aprenda también.’”

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