La actividad ministerial de los testigos de Jehová
Informe tomado del “Yearbook” para 1957 (en inglés)
ECUADOR
Los ministros que sirven los intereses del Reino en Ecuador han estado leyendo en el Ministerio del Reino acerca de escoger una carrera con la sociedad del nuevo mundo haciéndose ministros de tiempo cabal de las buenas nuevas. Este estímulo ha producido resultados en Ecuador. Un buen número ha emprendido el ministerio durante el año, ingresando en el servicio de precursores especiales así como en el precursorado, y los resultados son muy satisfactorios. Ecuador muestra un aumento de catorce por ciento en el promedio del número de publicadores, y veintisiete por ciento en el número máximo. Ahora hay 336 publicadores, con buenas perspectivas para el año venidero. Los precursores especiales han trabajado una buena porción de territorio aislado y han hecho un servicio maravilloso al extender la actividad de predicación en el país. Ahora se está trabajando en muchos territorios nuevos, y hay buenas posibilidades de formar algunas congregaciones nuevas. Hasta el momento hay en Ecuador diez congregaciones en diferentes partes del país. Se ha dado el testimonio desde la tierra baja a lo largo del río principal hasta las altas montañas. El siervo de sucursal nos da unos informes interesantes acerca de la obra en las secciones aisladas y se presentan a continuación:
“No es de ninguna manera extraño el que encontremos oposición cuando empezamos a trabajar en territorios nuevos; ni es extraordinario descubrir que se vuelva la tortilla contra sus instigadores y la oposición resulte en bendiciones. Dos precursores especiales fueron asignados a trabajar en la región que pueblan los indios otavalá. Muchos adultos de esta tribu hablan solamente su propia lengua, quechua, la cual no entienden los hermanos, pero generalmente hay niños en la familia que hablan quechua y español y estos jovencitos gustosamente sirven de intérpretes para que sus padres puedan conversar con los hermanos acerca del reino de Jehová. En esta región los precursores hallaron a muchas personas que anteriormente habían estudiado la Biblia con pastores protestantes, los cuales las abandonaron más tarde cuando surgió oposición, tal como hizo el ‘hombre asalariado’ de la ilustración de Jesús. Ahora estas personas humildes han reanudado sus estudios bíblicos con asociados del Pastor Propio, quienes no le tienen temor al ‘lobo.’ Poco después que comenzaron a trabajar los hermanos en el territorio, el periódico local, apoyado por la estación radiodifusora y dominado por la prominente religión católica, publicó varios artículos diciendo a la gente que no aceptara la ‘herejía’ de los testigos. Un artículo hasta describió la apariencia de los hermanos y dijo dónde se les podía hallar exhibiendo las revistas La Atalaya y ¡Despertad! en la calle y esto despertó tanta curiosidad que hasta los sacerdotes católicos comenzaron a estudiar la literatura de la Sociedad para ver de qué se trataba. A un sacerdote se le acercó un parroquiano que había obtenido el libro ¿Qué ha hecho la religión para la humanidad? y quiso saber si podía estudiarlo con la persona que lo había llevado a su casa. El sacerdote recomendó el libro debido al alto valor moral de éste y el estudio continuó.
“Mientras iba de casa en casa un precursor especial colocó un folleto en una casa y cuando pasó a la próxima una mujer joven entró apresuradamente en la primera para recordar al ama de casa que el que había venido era un evangelista. Mientras tanto se habían colocado tres folletos en la próxima casa, pero cuando la primera ama de casa interrumpió para devolver su propio folleto, la segunda quiso hacer la misma cosa. Un observador que había estado a corta distancia entonces entró en la conversación y dijo que le gustaría tener un folleto; otro joven se acercó con la misma solicitud, seguido por una señora que deseaba tener uno, el tercero. El primer hombre señaló a una casa que estaba al otro lado de la calle y le dijo al hermano: ‘Aquélla es mi casa; usted está bienvenido allí; puede entrar cuando quiera.’
“Otro caso trajo resultados parecidos cuando una hermana joven, quien también es precursora especial, volvió para hacerle una revisita a un señor que había adquirido de ella el libro ‘Esto significa vida eterna’. El hombre vino a la puerta con el libro ensuciado y demandó que se le devolviese su dinero. Cuando la hermana trató de razonar con él éste prestamente blandió su machete y la amenazó con su horrible hoja, hasta que otras personas lo sujetaron a la fuerza. Un observador le aconsejó a la hermana que llevara el asunto a las autoridades, de modo que ella se encaminó hacia la oficina del comisario para registrar una queja. El comisario no sólo atendió la queja, sino que tomó el libro para sí mismo, junto con dos revistas, y le pidió a la hermana que pasara con las revistas cada dos semanas.
“Las revistas La Atalaya y ¡Despertad! ciertamente están desempeñando un papel maravilloso en dar publicidad al nombre de Jehová y a su pueblo. La campaña especial de abril prestó gran ímpetu a la obra con las revistas, y las colocaciones siguen aumentando poco a poco. Las revistas son muy bien conocidas, especialmente en las regiones costeras. Un hermano que acababa de volver de sus vacaciones en los Estados Unidos estaba subiendo a uno de los autobuses rápidos de Guayaquil cuando un hombre vino corriendo tras él para preguntar: ‘¿Tiene usted allí la ¡Despertad! más reciente?’ ‘¡Eso sí que no me ha pasado en los Estados Unidos!,’ dijo el hermano.”
EL SALVADOR
Cosas extraordinarias han acontecido en El Salvador en lo que concierne a alcanzar a la gente con la verdad durante el año pasado. De nuevo, la congregación de los testigos de Jehová en este pequeño país de Centroamérica ha aumentado un diez por ciento y se logró un nuevo número máximo de 382 publicadores. Por supuesto, este número de publicadores no basta para trabajar todo el territorio, pero por lo menos se dan a conocer y la verdad se oye. Aquí como en otras partes del mundo la cosecha es grande, mas los trabajadores son pocos; pero los pocos trabajadores que hay están haciendo bastante buen trabajo. El siervo de sucursal nos cuenta algunas experiencias que hicieron que el año en El Salvador fuera extraordinario.
“Un problema creciente en El Salvador es la población aislada rural y primitiva; por supuesto, para nosotros el problema es: ¿Cómo podemos alcanzar a estas personas? Aisladas como están en sus valles montañosos, abrigan puntos de vista religiosos muy estrechos y extremistas; la mayoría de ellos pertenece a sectas pentecostales, y mantienen su mente tan inaccesible a la verdad como inaccesibles están sus colonias con relación al mundo de afuera. ¿Cómo podíamos llevarles el mensaje del Reino de modo que pudieran entenderlo y aceptarlo? Se decidió que ‘La Sociedad del Nuevo Mundo en Acción’ era la respuesta, de manera que el siervo de circuito llevó la película al interior a territorios donde nunca habían llegado automóviles. La película fué condenada por el ‘pastor’ local tan pronto como se anunció, pero unos cuantos centenares de católicos vieron la película de todos modos, mientras que algunos pentecostales desafiaron la ira de su ‘pastor’ y vieron la película sosegadamente desde las sombras. Todo el mundo quiso que se hiciera otra exhibición de la película la próxima noche, pero para este tiempo todos los que pertenecían a la iglesia pentecostal habían oído cuán buena era, y todos asistieron. El predicador, que había sido dejado solo en la reunión especial de oración que él había convocado, finalmente se rindió a la curiosidad y asistió también. Palmeó tan fuertemente como los demás. Le pusieron el nombre de Sr. Amor a nuestro siervo de circuito, porque no podían pronunciar su nombre noruego y porque vieron tanto amor en la película. No se pudo desprender del nombre, y no tuvo otra alternativa que responder al nombre de ‘Sr. Amor.’ Una persona tras otra le dijo después de la película: ‘¡Esta es la mejor religión!’ Hubo muchísimas más experiencias parecidas con la película durante el año.
“Algo muy extraordinario aconteció en la casa de la sucursal. Un ‘pastor’ muy religioso que había organizado dos pequeñas ‘iglesias’ independientes vino para decir que quería entregar estas ‘iglesias’—congregación, bancos, salón y nombre—a los testigos de Jehová. Estaba enojado con ciertos curanderos por fe extranjeros que habían organizado una gran campaña de curación en un esfuerzo por concentrar toda la religión del tipo pentecostal bajo un solo patrocinio, al cual ellos llamaban ‘Asambleas de Dios.’ Bien, como explicó el ‘pastor,’ esta clase de religión de escala al por mayor había perjudicado seriamente al ‘predicador pequeño.’ Explicó que el ‘pastor’ independiente ya no podía enfrentarse a los gastos, y él estaba convencido de que aquello ni siquiera constituía una práctica cristiana, de modo que la peor cosa que se le ocurría a modo de venganza en contra de este monopolio religioso era entregar su trabajo a los testigos de Jehová. Hasta dijo que le gustaría a él hacerse uno de nosotros. Después de pronunciar conferencias y contestar preguntas un par de domingos, el ministro de los testigos de Jehová matriculó a la mayoría de los hombres en el programa de la escuela del ministerio teocrático y procedió a seguir el programa como si el local fuera un Salón del Reino. Han asistido de treinta a treinta y cinco personas cada domingo, y tan pronto como se dominen las doctrinas fundamentales el estudio actual de ‘Sea Dios veraz’ será cambiado al estudio regular de La Atalaya; no obstante, el resultado final tendrá que presentarse en el informe del próximo año.”