Lo sexual y la salud
En “The Western Way of Death” (El camino occidental a la muerte), el patólogo británico Dr. Malcolm Carruthers comenta sobre el papel del ayuntamiento sexual con relación a los ataques cardíacos. Menciona que el adúltero ‘de dos caras’ está “constantemente tratando de estar en dos lugares a la misma vez, sin éxito, y probablemente termine como la cuerda de un emocional juego de la cuerda estirada entre dos mujeres insatisfechas.” El ‘esfuerzo y la agitación intensos por gustar del fruto prohibido en vez de la variedad cultivada en casa’ expone al hombre al peligro de un ataque al corazón. Muchos hombres han muerto de ataques cardíacos que les sobrevinieron durante actos de adulterio. El Dr. Carruthers contrasta esto con la potencialidad de recibir beneficios físicos de las relaciones sexuales con el cónyuge de uno.
Finalmente, él se expresa en cuanto a la naturaleza no satisfactoria de la masturbación: “Los siquiatras dicen que es fundamentalmente un acto de agresión contra uno mismo, por lo común inducido por frustración, tal como lo sugiere la expresión ‘abusar de uno mismo.’ Por lo tanto, la descarga de noradrenalina puede ser relativamente grande y probablemente poco del consiguiente aumento en sustancias grasas en la sangre se use en la actividad muscular envuelta en el proceso.” Él señala que, puesto que esas grasas sanguíneas obstruyen las arterias, quizás haya, ‘después de todo, alguna verdad’ en lo que antiguamente se decía acerca de que la masturbación tiene malos efectos físicos.
Sus declaraciones en general apoyan la recomendación bíblica de que las personas solteras deben cultivar el dominio de sí mismas. Y que las personas casadas deben buscar satisfacción beneficiosa del deseo en relaciones maritales honorables.