“Amarga desilusión”
El 8 de diciembre de 1979, la publicación francesa “Journal des combattants” expresó su desilusión por la ineptitud de la ONU en cuanto a establecer la paz: “Habiendo experimentado una horrible matanza [en 1914], los hombres —especialmente los de los lados beligerantes— decidieron formar cierta clase de ‘equipo internacional,’ inspirado únicamente por un espíritu de paz, y que tuviera poder casi absoluto para resolver cualquier cuestión entre los pueblos. . . . Nació la Liga de las Naciones (es decir, de todas las naciones), y no había duda de que, con ella, la contienda ya no podría hacer que los hombres pelearan unos contra otros. Veinte años después, ¡ay!, por la voluntad de un solo individuo todo aquel arreglo se desplomó. . . . Después de 1945, cuando volvió la paz, el corazón humano abrigó de nuevo la idea de una organización internacional para la paz. Por eso los hombres crearon la ONU. . . . También se formaron fuerzas armadas para evitar el resurgimiento de cataclismos como aquéllos. La función de éstas era imponer el cumplimiento de las decisiones que se tomaran en Nueva York. Se esperaría que los soldados de las Naciones Unidas llevaran como adorno una paloma y una hoja de olivo. ¡Ay!, después que se hubo establecido la ONU el mundo ha pasado por más conflictos armados que nunca, y muchos ocurren o han ocurrido simultáneamente. Ya hemos visto [los de] Indochina, Argelia, Angola, el Marruecos antiguamente español, Corea, el duelo entre Grecia y Turquía, África del Sur, Mozambique y Portugal. Y, con tristeza lo decimos, hemos omitido algunos. . . . Todos los que odian la guerra están [una vez] más amargamente desilusionados con la obvia inutilidad de esta nueva organización a favor de la paz.”