Utensilios en una casa grande
Las familias romanas adineradas tenían en su casa muchos utensilios. En la cocina, los esclavos usaban ollas y sartenes de bronce o de barro. Tenían jarras y ánforas más grandes para guardar líquidos como el vino y el aceite de oliva. En el comedor, la familia usaba recipientes hechos de vidrio de diversos colores, bronce, plata o barro. Pero en la casa también había utensilios para usos menos honrosos, como recipientes para la basura y orinales. En la Biblia a veces se habla de las personas como si fueran instrumentos o vasos (Hch 9:15; nota). El apóstol Pablo compara la congregación a “una casa grande” y a sus miembros individuales los compara a “utensilios” o recipientes domésticos. Así como los utensilios para “un uso honroso” deben mantenerse separados de los que tienen “un uso deshonroso”, los cristianos deben evitar el compañerismo estrecho con cualquier persona de la congregación que pueda ser una mala influencia para los demás (2Ti 2:20, 21).
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