TITO
Notas de estudio. Capítulo 1
Tito. Al parecer, el título de este libro, como en otros casos, no formaba parte del texto original. Al consultar manuscritos antiguos, se ve que los títulos se añadieron más tarde, sin duda para que se pudieran identificar los libros claramente. Por ejemplo, en el famoso Códice sinaítico, del siglo cuarto de nuestra era, aparece el título “A Tito” al final de la carta. Otros manuscritos antiguos usan variantes de este mismo título.
De Pablo. La introducción de esta carta ocupa los primeros cuatro versículos y sigue un estilo habitual en las cartas de la antigüedad. Por lo general, se mencionaba al escritor y a las personas a quienes iba dirigida, y luego se incluía un saludo (Tit 1:4). Esta introducción de Pablo es bastante más larga de lo habitual. De hecho, en el griego original los versículos del 1 al 4 son una sola oración. Pablo no solo da su nombre, sino que también menciona su apostolado y su predicación. Aunque le dirige la carta a una sola persona —su colaborador Tito—, puede que aquí haya utilizado esta introducción más larga y formal porque quería que se les leyera también a otros. Ver la nota de estudio de Tit 3:15. Comparar con la nota de estudio de Ro 1:1.
esclavo de Dios. A pesar de que el esclavo ocupaba la posición más baja en la sociedad, esta expresión no rebaja a la persona a la que se aplica (ver la nota de estudio de 1Te 1:9). De hecho, para un cristiano fiel como Pablo, era un honor ser un humilde siervo del Dios Altísimo y de su Hijo (ver la nota de estudio de Ro 1:1). Igualmente, Santiago, uno de los medio hermanos de Jesús, se describió a sí mismo como “esclavo de Dios y del Señor Jesucristo” (Snt 1:1; comparar con 1Pe 2:16; Ap 7:3). Y María aceptó la comisión que le dio el ángel de Jehová diciendo: “¡Aquí está la esclava de Jehová!”. Ver la nota de estudio de Lu 1:38.
apóstol. Ver la nota de estudio de Ro 1:1.
el conocimiento exacto de la verdad. Aquí Pablo relaciona el conocimiento exacto con la devoción a Dios y la esperanza (Tit 1:2; 2:11, 12). Para un análisis más detallado del término griego que en este versículo se traduce como “conocimiento exacto”, ver la nota de estudio de Ef 4:13.
devoción a Dios. O “devoción piadosa”. Ver la nota de estudio de 1Ti 4:7.
la esperanza de la vida eterna que Dios [...] prometió hace mucho tiempo. Aquí Pablo habla de una promesa pronunciada “hace mucho tiempo” (comparar con la nota de estudio de 2Ti 1:9). Puede que se refiera al momento en que Jehová decidió que los seres humanos disfrutaran de “vida eterna” en la tierra. O tal vez se refiera al momento en que él reveló por primera vez su propósito para los seres humanos (Gé 1:27, 28; 2:17). Cuando se produjo la rebelión en Edén, Dios dictó su sentencia contra los culpables, pero no cambió su propósito original (Sl 37:29). Lo que sí hizo fue profetizar que una “descendencia” especial aplastaría a Satanás. Y en la Biblia se mostró más tarde que esta “descendencia” incluiría a seres humanos que vivirían para siempre en el cielo (Gé 3:15; comparar con Da 7:13, 14, 27; Lu 22:28-30). Esa “esperanza de la vida eterna” en el cielo es la que tenían Pablo y sus compañeros ungidos. Ver la nota de estudio de Ef 3:11.
Dios, que no puede mentir. Mentir va en contra de la propia naturaleza de “Jehová, el Dios de la verdad” (Sl 31:5). Todo lo que él hace lo lleva a cabo mediante su espíritu santo, al que Jesús llamó “el espíritu de la verdad” (Jn 15:26; 16:13). Jehová es completamente distinto a los seres humanos imperfectos: “No es un simple hombre que dice mentiras” (Nú 23:19). Además, es todo lo contrario a Satanás, que es “un mentiroso y el padre de la mentira” (Jn 8:44). La idea que quiere destacar Pablo es que, como es imposible que Dios mienta, sus promesas siempre son absolutamente confiables (Heb 6:18).
nuestro Salvador, Dios. Ver la nota de estudio de 1Ti 1:1.
Tito. Cristiano griego que cooperó estrechamente con el apóstol Pablo. Alrededor del año 49 de nuestra era, Pablo lo llevó con él a Jerusalén, donde se decidió el asunto de la circuncisión (Hch 15:1, 2; Gál 2:3 y la nota de estudio). Unos años después (c. 55 e. c.), lo envió a Corinto para que ayudara en la colecta de fondos para los cristianos necesitados de Judea y tal vez para saber cómo habían reaccionado los corintios a su primera carta. Consolado por el buen informe de Tito, decidió escribirles una segunda carta, que al parecer entregó el propio Tito (2Co 2:13 y la nota de estudio; 2Co 7:6, 7, 13-16; 8:1-6, 16, 17, 23; 12:17, 18). Probablemente entre los años 61 y 64, Pablo lo dejó en Creta para que corrigiera “las cosas defectuosas” y nombrara ancianos (Tit 1:5). Más tarde, le pidió que se reuniera con él en Nicópolis (Tit 3:12). Y, durante el segundo cautiverio de Pablo en Roma (c. 65 e. c.), Tito fue a Dalmacia (ver la nota de estudio de 2Ti 4:10). Seguramente hizo ese viaje con la aprobación de Pablo. Incluso puede que el propio apóstol le pidiera que fuera allí. A la vista está que Tito era un cristiano fiel, un hombre muy valioso para las congregaciones donde sirvió y un gran apoyo para Pablo.
un verdadero hijo. En sus cartas, Pablo les aplicó esta cariñosa expresión únicamente a Tito y Timoteo (1Ti 1:2 y la nota de estudio). Puede que fuera el propio Pablo quien le predicó las buenas noticias a Tito. Sea como sea, lo consideraba un hijo espiritual. Y esta estrecha relación se fue fortaleciendo mientras trabajaban juntos para beneficio de las congregaciones (2Co 8:23). Cuando Pablo le escribió esta carta, ya se conocían desde hacía al menos 12 años.
Que tengas bondad inmerecida y paz. Ver la nota de estudio de Ro 1:7.
Cristo Jesús nuestro Salvador. En el versículo anterior, a Dios se lo llama “nuestro Salvador”. De ahí que algunos concluyan que Jesús y Dios son el mismo ser. Pero hay que señalar que en este versículo se menciona por separado a “Dios el Padre” y a “Cristo Jesús nuestro Salvador”. Como Jesús es el medio que Dios utiliza para salvar a la humanidad del pecado y la muerte, también puede ser llamado “nuestro Salvador”. Y, en Heb 2:10, Pablo lo llama el “Agente Principal de la salvación”. Por otro lado, el escritor bíblico Judas dice en su carta que Jehová es el “único Dios, nuestro Salvador, mediante Jesucristo nuestro Señor” (Jud 25). Esto indica que Dios y Cristo colaboran juntos para la salvación de la humanidad. Por lo tanto, las palabras de Pablo en este pasaje no respaldan la idea de que “Cristo Jesús” y “Dios el Padre” sean un mismo ser. Ver la nota de estudio de 1Ti 1:1.
Creta. Una de las islas más grandes del mar Mediterráneo. Está situada en el extremo sur del mar Egeo, a unos 100 km (62 mi) al sureste de la Grecia continental. Mide unos 250 km (155 mi) de largo y 56 km (35 mi) de ancho en su parte más amplia. El apóstol Pablo pasó por la isla cuando navegaba hacia Roma para su primer juicio (Hch 27:7-9, 12, 13, 21). Parece que después de su primer cautiverio en Roma, volvió a Creta, en esa ocasión para participar en el ministerio. Y, al marcharse, dejó allí a Tito para que continuara con la obra. Ver apén. B13 y galería multimedia, “Hechos de los Apóstoles: Viaje de Pablo a Roma y su primer cautiverio allí” y “Viajes de Pablo después de aproximadamente el año 61 e. c.”.
para que corrigieras. Cuando Pablo partió de Creta, dejó allí a Tito y le encargó una tarea difícil. Debía corregir o rectificar “las cosas defectuosas” o deficientes que había en las congregaciones. Como indica el contexto de la carta, todavía quedaban por hacer muchas labores importantes. Entre los consejos que le dio Pablo se incluyen pautas sobre cómo tratar a los que se negaban a cooperar, los que menospreciaban las amorosas instrucciones de Tito o los que incluso promovían sectas (Tit 1:9; 2:15; 3:10, 11).
nombraras ancianos. Estas palabras dejan claro que Pablo le había pedido a Tito que eligiera a hombres en cada ciudad y les encargara la dirección de las congregaciones (Heb 13:7, 17). Para ser nombrados ancianos, los varones tenían que cumplir los requisitos que Pablo menciona por inspiración en los versículos siguientes (Tit 1:6-9; ver también 1Ti 3:1-7). Al igual que otros superintendentes viajantes —como Pablo, Bernabé y al parecer Timoteo—, Tito estaba autorizado para nombrar ancianos en diversas congregaciones. Ver la nota de estudio de Hch 14:23.
en cada ciudad. En la antigüedad, Creta era famosa por tener muchas ciudades. De hecho, siglos antes del tiempo de Pablo, el escritor griego Homero la llamó poéticamente “Creta la de las cien ciudades” (La Ilíada [trad. Cristóbal Rodríguez AIonso], II, 649). Se desconoce el número exacto de ciudades que había en la isla en el siglo primero de nuestra era. Al usar la expresión “en cada ciudad”, Pablo muestra que Tito tuvo que viajar por toda la isla para nombrar en las congregaciones ancianos que se encargaran de enseñar y pastorear a los cristianos (Tit 1:6-9).
libre de acusación. Se encuentran expresiones similares en la primera carta de Pablo a Timoteo (1Ti 3:10). Ver la nota de estudio de 1Ti 3:2.
esposo de una sola mujer. Ver la nota de estudio de 1Ti 3:2.
con hijos creyentes. Para que un varón cristiano pueda servir de anciano, es necesario que dirija bien a su familia. Pablo indica algo parecido en 1Ti 3:4 (ver la nota de estudio). Pero aquí añade el punto de que sus hijos deben ser “creyentes”. Con eso no quiere decir que tenga que obligarlos a hacerse creyentes. Esa idea estaría en contra de los principios bíblicos sobre la libertad de elección (Dt 30:15, 16, 19). Pero, para poder ser nombrado anciano, el padre cristiano debe dar prueba de que está haciendo todo lo que razonablemente puede para ayudarlos a hacerse creyentes. Tiene que seguir con cuidado los consejos que le da Jehová para criar a los hijos (Dt 6:6, 7). Ver las notas de estudio de Ef 6:4; Col 3:21.
desenfreno. El término griego que se traduce como “desenfreno” también puede traducirse como “libertinaje”. Suele referirse a una vida de derroche, despilfarro e inmoralidad (1Pe 4:4). Aparece un término griego relacionado en la parábola de Jesús del hijo pródigo que abandonó su hogar para llevar “una vida desenfrenada”, lo que incluyó malgastar su herencia con prostitutas (Lu 15:13 y la nota de estudio, 30).
rebeldía. Pablo usa aquí un término griego que los diccionarios definen como ‘que no se somete a la autoridad’, ‘indisciplinado’ o ‘desobediente’. El padre cristiano que permite que sus hijos sean rebeldes e incontrolables no reúne los requisitos para ser superintendente.
como mayordomo de Dios. Aquí Pablo llama “mayordomo” —es decir, administrador de la casa— a cada “superintendente” de la congregación. El término “mayordomo” describe a alguien que administra o supervisa las propiedades de su amo y cuida de todos los que pertenecen a la familia. En su primera carta a Timoteo, donde también se indican los requisitos para ser superintendente, el apóstol se refiere a la congregación cristiana como “la familia de Dios” (1Ti 3:15). Al hablar del superintendente como “mayordomo de Dios”, Pablo destaca el papel que desempeña cada anciano al servir a favor de los miembros de esa familia. Su labor incluye tomar la iniciativa en la enseñanza tanto dentro como fuera de la congregación. Como mayordomos, todos los ancianos tienen que rendir cuentas ante Dios, su amo, por cómo atienden sus responsabilidades. Ver las notas de estudio de Lu 12:42; 1Co 4:1.
debe estar libre de acusación. Ver la nota de estudio de 1Ti 3:2.
terco. O “voluntarioso”, “autocomplaciente”, “arrogante”. La persona terca está decidida a salirse siempre con la suya. Se aferra obstinadamente a sus propias opiniones y se niega a tener en cuenta las de los demás. Debido a esa actitud, suele negarse a cooperar con otros y ser insensible a sus sentimientos. Si se nombrara anciano a un hombre así, podría hacer mucho daño en la congregación. Comparar con la nota de estudio de 1Ti 3:3.
enojarse con facilidad. O “ser propenso a la ira”, “ser irritable”. La persona que se enoja con facilidad no logra controlar su genio y suele reaccionar con ira. De este modo, crea un ambiente hostil y hace mucho daño a los demás (Pr 15:18; 22:24; 25:28; 29:22). El hombre que sea nombrado anciano tiene que ser muy diferente: debe ser “razonable”, y no “conflictivo” (1Ti 3:3). Además, es necesario que imite a Jehová, que es “paciente” o “tardo para la cólera” (Éx 34:6; nota; Sl 86:15; nota).
no debe ser [...] violento. O “no debe ser [...] golpeador”. Ver la nota de estudio de 1Ti 3:3.
codiciar ganancias deshonestas. Ver la nota de estudio de 1Ti 3:8, donde Pablo usa el mismo término griego. Ver también la nota de estudio de 1Ti 3:3.
Más bien, debe ser hospitalario. Al emplear la expresión “más bien”, Pablo marca un contraste. Deja de hablar de las características negativas que impedirían que un hombre sirviera de anciano y pasa a hablar de las buenas cualidades que necesita tener. Así muestra que para ser nombrado anciano no basta con que evite ciertos defectos. También debe dar el ejemplo cultivando virtudes como la hospitalidad. Ver la nota de estudio de 1Ti 3:2.
amar lo que es bueno. El cristiano que ama lo que es bueno ama todo lo que Jehová considera bueno. Ve las cosas buenas en los demás, las valora y las alaba. También disfruta haciendo el bien a favor de otros, yendo incluso más allá de lo que se espera de él (Mt 20:4, 13-15; Hch 9:36; 1Ti 6:18). Ver la nota de estudio de Gál 5:22.
tener buen juicio. O “ser sensato”. Ver la nota de estudio de 1Ti 3:2.
ser [...] leal. Un superintendente leal demuestra una devoción inquebrantable a Jehová y se aferra fielmente a los principios de la Palabra de Dios. Se mantiene firme al lado de sus hermanos en la fe en tiempos de prueba y persecución. Aunque el término griego que se emplea en este versículo puede dar la idea de ser ‘santo’ o ‘devoto’ (como se traduce en algunas versiones), la traducción de “leal” tiene buen respaldo. Por ejemplo, este término griego aparece con frecuencia en la Septuaginta como traducción de una palabra hebrea que significa ‘leal’ (2Sa 22:26 [2Rn 22:26, LXX]; Sl 18:25 [17:26 (28), LXX]; 97:10 [96:10, LXX]). De hecho, una obra especializada señala que el término griego describe al “hombre que es leal a Dios”. Ver la nota de estudio de 1Ti 2:8.
tener autocontrol. O “tener autodominio”. Ver la nota de estudio de Gál 5:23.
Debe aferrarse a la fiel palabra. El anciano demuestra que se aferra o apega a la palabra de Dios por su forma de enseñar y de vivir. Cuando enseña a la congregación, no se basa en sus propias ideas, su experiencia o sus habilidades como orador. Más bien, se apoya en la “fiel palabra” —es decir, en el “mensaje confiable”— de las Escrituras (1Co 4:6 y la nota de estudio). De esta manera, logra tocar el corazón de quienes lo escuchan y motivarlos a amar y servir a Jehová (Heb 4:12). Además, al vivir de acuerdo con los principios bíblicos que enseña, evita cualquier forma de hipocresía. El anciano que se aferra a esta norma ayuda a la congregación a mantenerse unida, lo que permite que la congregación sirva de “columna y apoyo de la verdad”. Ver las notas de estudio de 1Ti 3:2, 15.
su arte de enseñar. Ver la nota de estudio de 2Ti 4:2.
animar. O “exhortar”. Ver la nota de estudio de Ro 12:8.
hombres [...] que son rebeldes. Con estas palabras, Pablo se refiere principalmente a algunos judíos de Creta que se habían convertido al cristianismo. Se aferraban tercamente a tradiciones y leyes judías sobre la circuncisión, que no eran obligatorias para los discípulos de Cristo. Esos “rebeldes” se negaban a respetar la autoridad de los apóstoles y los ancianos de Jerusalén y a seguir sus instrucciones.
los que se aferran a la circuncisión. Esta expresión se refiere a ciertos cristianos de Creta de origen judío. En esa isla había una comunidad judía desde al menos el siglo primero antes de nuestra era. Además, hubo judíos cretenses entre los que escucharon “las cosas magníficas de Dios” el día de Pentecostés del año 33 de nuestra era (Hch 2:11). Ahora, algunos de los cristianos de Creta de origen judío insistían en defender la circuncisión. Y esto a pesar de que el espíritu santo ya había guiado al cuerpo gobernante reunido en Jerusalén para que resolviera ese tema hacía tiempo, entre 12 y 15 años atrás, alrededor del año 49 de nuestra era (ver la nota de estudio de Gál 2:12). Tito había acompañado a Pablo a Jerusalén para asistir a esa reunión histórica (Hch 10:45; 15:1, 2, 7, 22-29; Gál 2:1, 3).
que hablan por hablar. Según una obra especializada, esta expresión implica que estos hombres “hablan con mucha elocuencia, pero su mensaje contiene poca o ninguna verdad”. Son personas “que engañan a los demás”, en particular a los más débiles e ingenuos de las congregaciones.
callarles la boca. Pablo usa aquí un verbo griego que, según cierto léxico, significa “‘poner algo sobre la boca’ y de este modo controlarla como si fuera con un bozal, una brida o algo parecido”. En la congregación había hombres que difundían falsas doctrinas y que incluso estaban “desestabilizando familias enteras”. Los ancianos nombrados tenían que proteger de esos hombres al rebaño de Jehová. Para eso, tenían que “callarles la boca”, es decir, tenían que impedir que sus palabras rebeldes se esparcieran por la congregación y la contaminaran. Para conseguir eso, los ancianos debían primero censurarlos severamente y luego, si era necesario, sacar de la congregación a cualquiera que se negara a escuchar los repetidos consejos que le daban y se empeñara en seguir promoviendo enseñanzas falsas (Tit 1:9, 10, 13; 3:10, 11).
su propio profeta. Pablo probablemente está citando a Epiménides, poeta cretense del siglo sexto antes de nuestra era. El término griego que aquí se traduce como “profeta” tenía un significado muy amplio, y a veces se empleaba con el sentido general de portavoz o de intérprete. De hecho, algunos escritores griegos de la antigüedad llaman a Epiménides “profeta”, y otros les aplican este mismo término a hombres como el poeta Homero y el filósofo Diógenes. Pablo de ningún modo está dando a entender que Epiménides sea un profeta inspirado por Dios (2Pe 1:21). Tan solo se limita a citar a un hombre al que los cretenses respetaban y seguramente aceptarían como portavoz de su sociedad.
“Los cretenses son siempre mentirosos, fieras dañinas, glotones desocupados”. En la antigüedad, los cretenses tenían fama de poco honrados. De hecho, había un verbo griego que significaba literalmente ‘actuar o hablar como un cretense’ y que se utilizaba a veces con el sentido de mentir o hacer trampa. Sin embargo, Pablo no está aplicando aquí esta generalización a los cristianos fieles de Creta (Hch 2:5, 11, 33). Más bien, se está centrando en algunos cretenses que eran una amenaza para las congregaciones de la isla. Él acaba de mencionar a hombres “que son rebeldes, que hablan por hablar y que engañan a los demás”, y dice que estaban promoviendo la circuncisión y desestabilizando familias enteras (ver las notas de estudio de Tit 1:10). Así que Pablo cita este famoso dicho para destacar la idea de que algunos cristianos falsos estaban viviendo a la altura de la mala fama que tenían los cretenses.
glotones desocupados. El término griego que aquí se traduce como “glotón” literalmente significa ‘vientre’. Transmite la imagen de una persona que no se centra en otra cosa más que en su apetito. Claro, ese tipo de gente no era exclusivo de Creta (ver las notas de estudio de Ro 16:18; Flp 3:19). Parece que, al citar esta parte del dicho, Pablo se refiere a hombres ociosos y holgazanes que querían satisfacer sus apetitos codiciosos sin trabajar.
Este testimonio es verdadero. En el versículo anterior, Pablo probablemente está citando a Epiménides. Este profeta cretense expresó una opinión muy generalizada. Pero Pablo no está indicando que esta afirmación sea cierta en el caso de toda la gente de Creta. Tan solo está poniendo en guardia a Tito contra ciertos cretenses que alborotaban a las congregaciones y que al parecer se comportaban como decía Epiménides. Ver la nota de estudio de Tit 1:12.
continúa censurándolos severamente. En las congregaciones de Creta había quienes contradecían las enseñanzas sanas del cristianismo. Estaban enseñando sus propias opiniones e incluso “desestabilizando familias enteras” (Tit 1:9-11). Por eso Pablo animó a Tito a seguir censurando a todos los que hubieran adoptado esas enseñanzas falsas y esa mala conducta. Aunque empleó el término “severamente”, no quería que Tito fuera demasiado brusco o actuara sin tacto con ellos (comparar con 2Ti 2:24). Pero sí quería que fuera claro, valiente y decidido al atender el problema (Tit 2:15). Aun así, Tito siempre debía recordar que su objetivo era que volvieran a estar “sanos en la fe”. Tenía que proteger a la congregación y detener el avance de la apostasía. Ver las notas de estudio de 1Ti 5:20; 2Ti 3:16.
fábulas. El término griego mýthos se define en los diccionarios como ‘leyenda’, ‘fábula’, ‘ficción’ o ‘mito’. Aquí se utiliza para referirse a historias o cuentos judíos. Los judíos habían recibido una rica herencia de historias verdaderas mediante los libros inspirados de las Escrituras Hebreas. Aun así, se habían apartado de la verdad y habían difundido sus propias historias, que no eran más que cuentos inventados. Ver las notas de estudio de 1Ti 1:4; 4:7.
mandamientos de hombres. O “mandatos de personas”, “mandatos de seres humanos”. Estas palabras se parecen a las de Is 29:13. Jesús les aplicó esas mismas palabras del profeta a los líderes religiosos judíos de su época cuando dijo: “Enseñan doctrinas que son mandatos de hombres” (Mt 15:9; Mr 7:7). Puede que Pablo estuviera pensando en algunas de las restricciones de origen humano que eran tan comunes en el judaísmo. Los falsos maestros promovían esas reglas y afirmaban que ayudaban a la gente a vivir de una manera que agradara a Dios. Pero, en realidad, eran contrarias a “la enseñanza sana”. Esa enseñanza era la única que permitiría que los cristianos estuvieran “sanos en la fe” (Tit 1:9, 13; comparar con Col 2:20-22; 1Ti 4:3-5).
la verdad. Con esta expresión, Pablo se refiere al conjunto de enseñanzas cristianas que se habían revelado hasta entonces. Ver la nota de estudio de Gál 2:5.
Todas las cosas son puras para los puros. Los cristianos que ajustan su forma de pensar y actuar a las normas de Dios son “puros”. Saben cuáles son las cosas que Dios considera moral y espiritualmente puras y cuáles son las que él condena en su Palabra inspirada (Mr 7:21-23; Gál 5:19-21). Logran mantener “un corazón puro” y “una conciencia limpia” a los ojos de Dios (1Ti 1:5; 3:9; 2Ti 1:3; Mr 7:15). Cuando Pablo habla de “todas las cosas”, se refiere a todas las cosas que Dios no condena. Y luego contrasta a los “puros” con los que no tienen fe, sino que tienen contaminada la conciencia; para esas personas “no hay nada puro”.
Declaran públicamente que conocen a Dios. Los falsos maestros de las congregaciones de Creta afirmaban que conocían a Dios y que lo estaban adorando. Pero conocer a Dios implica obedecer sus mandamientos y andar en sus caminos (Sl 25:4, 5; 1Jn 2:3, 4). Esos maestros estaban dejando claro con sus “obras” —es decir, con su conducta y su estilo de vida— que en realidad desobedecían a Dios y no lo conocían. Dios veía esa hipocresía como algo detestable. Comparar con Pr 17:15.
no han sido aprobados para hacer ningún tipo de buena obra. La expresión “no han sido aprobados” es la traducción de un término griego que significa ‘no apto’ o ‘descalificado’ (Ro 1:28; 2Ti 3:8). Este término transmite literalmente la idea de ‘que no resiste la prueba’. En los versículos que vienen a continuación (Tit 2:1-3:8), Pablo pasa a explicar cuáles son las buenas obras que Dios desea que realicen quienes de verdad quieren agradarle.