Referencias para la “Guía de actividades para la reunión Vida y Ministerio Cristianos”
© 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
2-8 DE MARZO
TESOROS DE LA BIBLIA ISAÍAS 41, 42
“No tengas miedo”
w16.07 18 párrs. 4, 5
“No tengas miedo. Yo [...] te ayudaré”
¡Qué palabras tan reconfortantes! Tratemos de vernos en la escena que Jehová describe en estos versículos. No dice que Jehová vaya caminando de la mano con nosotros, aunque esta sería una idea animadora. Si ese fuera el caso, la mano derecha de Jehová tomaría nuestra mano izquierda. Pero no es así. Jehová, con su “diestra [o mano derecha] de justicia”, tiene agarrada nuestra mano derecha, como si nos estuviera sacando de una situación difícil. Mientras lo hace, nos fortalece con estas palabras: “No tengas miedo. Yo mismo ciertamente te ayudaré”.
¿Ve usted a Jehová como un padre cariñoso y un amigo que lo ayudará cuando tenga problemas? Él se preocupa por usted y está decidido a ayudarlo. Quiere que se sienta seguro cuando enfrenta dificultades. ¿Por qué? Porque lo ama de verdad. Sin duda es “una ayuda que puede hallarse prontamente durante angustias” (Sal. 46:1).
Busquemos perlas escondidas
w01 1/10 20 párr. 3
¿Qué significa ser leal?
Jehová dijo a su amigo Abrahán: “Soy para ti un escudo” (Génesis 15:1; Isaías 41:8). Estas no eran simples palabras. Él protegió y liberó a Abrahán y su familia de la mano de Faraón y Abimélec. Lo ayudó a rescatar a Lot de una confederación de cuatro reyes. Restauró las facultades procreativas de Abrahán, que contaba 100 años, y las de Sara, de 90, para que la Descendencia prometida viniera por medio de ellos. Jehová se comunicó regularmente con este patriarca mediante visiones, sueños y mensajeros angélicos. En efecto, fue leal a él mientras vivía y después de que murió. A lo largo de los siglos, Jehová cumplió sus promesas a los descendientes de Abrahán —la nación de Israel—, a pesar de que eran rebeldes. La relación entre Jehová y Abrahán fue una demostración de lo que significa la lealtad verdadera, es decir, amor expresado con hechos (Génesis, capítulos 12 a 25).
9-15 DE MARZO
TESOROS DE LA BIBLIA ISAÍAS 43, 44
Una profecía escrita dos siglos antes de su cumplimiento
it “Ciro” párr. 7
Ciro
Conquista de Babilonia. Ciro por fin se preparó para una confrontación con la poderosa Babilonia, y es en particular a partir de este momento cuando desempeña un papel importante en el cumplimiento de la profecía bíblica. En las palabras proféticas inspiradas registradas por Isaías concerniente a la restauración de Jerusalén y su templo se hizo mención de este gobernante persa como aquel que Jehová Dios había designado para derrocar a Babilonia y liberar a los judíos exiliados. (Isa 44:26-45:7.) Aunque esta profecía se registró más de un siglo y medio antes de que Ciro subiera al poder, y pese a que la desolación de Judá evidentemente tuvo lugar antes de que siquiera hubiera nacido, Jehová declaró que Ciro actuaría como su “pastor” a favor del pueblo judío. (Isa 44:28; compárese con Ro 4:17.) En virtud de este nombramiento por anticipado, se llamó a Ciro el “ungido” de Jehová (una forma de la palabra hebrea ma·schí·aj, mesías, y de la palabra griega kjri·stós, cristo). (Isa 45:1.) El que Dios ‘le llamara por su nombre’ (Isa 45:4) con tanta antelación no quiere decir que le diera a Ciro su nombre cuando nació, sino, más bien, que sabía de antemano que un hombre llamado así se levantaría y que Él le llamaría, no de manera anónima, sino directa y específicamente, por nombre.
16-22 DE MARZO
TESOROS DE LA BIBLIA ISAÍAS 45-47
“Yo soy Dios, y no hay nadie como yo”
cl 42 párr. 14
“Jehová es [...] muy poderoso”
14 Como veremos, Jehová usa su poder para crear, destruir, proteger, restaurar... En fin, lo usa para hacer lo que haga falta con tal de cumplir sus propósitos perfectos (Isaías 46:10). A veces lo utiliza para enseñarnos aspectos importantes de su personalidad y sus normas. Pero, sobre todo, lo utiliza para cumplir su voluntad, santificar su santo nombre por medio del Reino mesiánico y demostrar que su forma de gobernar es la mejor. Nada jamás podrá impedirle hacer lo que se propone.
it “Regreso de Babilonia tras el exilio” párr. 1
Regreso de Babilonia tras el exilio
EN EL año 607 a. E.C. la tierra de Judá, en otro tiempo próspera, había llegado a ser “un yermo desolado, sin habitante”, pues a los judíos cautivos se les había llevado a Babilonia y el resto había huido a Egipto. (Jer 9:11.) No obstante, el Dios de bondad amorosa no iba a dejar a su pueblo en el exilio para siempre, y por eso predijo que ‘tendrían que servir al rey de Babilonia setenta años’, después de lo cual se liberaría a un resto fiel. (Jer 25:11, 12; 29:10-14.) Ni siquiera la potencia mundial babilonia, de apariencia inexpugnable, podría desbaratar el propósito decretado por Dios. Por eso, el regreso del exilio de los judíos demostró la infalible exactitud con que se cumplen las profecías de Jehová.
w99 15/5 14 párrs. 18, 19
Felices de que Jehová nos muestre el camino
18 Hoy, como en el pasado, andar en el camino de Jehová requiere lealtad: la determinación de servirle únicamente a él. Exige confianza: una fe completa en que las promesas de Jehová son fidedignas y se realizarán. Andar en el camino de Jehová demanda obediencia: seguir sus leyes sin desviarse de ellas y guardar sus elevadas normas. “Jehová es justo; él sí ama los actos justos.” (Salmo 11:7.)
19 Acaz recurrió a los dioses de Siria en busca de seguridad. Los israelitas que estaban en Egipto esperaban que la “reina de los cielos” —una diosa a la que se adoraba extensamente en el antiguo Medio Oriente— les diera prosperidad material. En la actualidad hay muchos dioses que no son literalmente ídolos. Jesús previno contra servir a las “Riquezas” en vez de a Jehová (Mateo 6:24). El apóstol Pablo habló de la “codicia, que es idolatría” (Colosenses 3:5). También habló de aquellos cuyo “dios es su vientre” (Filipenses 3:19). Sí, el dinero y los bienes materiales se cuentan hoy entre los principales dioses a quienes se adora. En realidad, la mayoría de las personas, incluso muchas que son religiosas, ‘cifran su esperanza en las riquezas inseguras’ (1 Timoteo 6:17). Muchas personas trabajan arduamente para servir a esos dioses, y algunas obtienen resultados: viven en las mejores casas, disfrutan de bienes costosos y comen alimentos selectos. Sin embargo, no todas consiguen tal prosperidad, y las que sí la alcanzan descubren que esos bienes no producen verdadera satisfacción. Son inseguros, temporales, y no satisfacen las necesidades espirituales (Mateo 5:3).
Busquemos perlas escondidas
w11 1/1 14 párrs. 2, 3
¿Sabía Dios que Adán y Eva iban a pecar?
Por otro lado, la Palabra de Dios afirma que Jehová es “el único que es sabio” (Romanos 16:27, Biblia del nuevo milenio). Los ángeles del cielo comprobaron por sí mismos la inmensidad de la sabiduría divina. Cuando vieron la creación de la Tierra y sus maravillas, se pusieron a “gritar en aplauso” (Job 38:4-7). Así pues, seguro que estaban muy pendientes de todo lo que sucedía en el jardín de Edén. ¿Qué sentido habría tenido que un Dios tan sabio, después de crear el universo, hubiera culminado su obra ante los ojos de los ángeles con dos seres condenados al fracaso? La sola idea resulta disparatada.
Aun así, puede que alguien se pregunte: “Si Dios todo lo sabe, ¿cómo es posible que no supiera lo que iba a ocurrir?”. Es cierto que la sabiduría de Jehová incluye la capacidad de saber “desde el principio el final” (Isaías 46:9, 10). Pero eso no significa que siempre utilice esa capacidad, tal como no tiene por qué usar siempre todo su poder. En su sabiduría, él decide cuándo saber lo que va a pasar y cuándo no. Y solo lo hace si lo considera apropiado.
23-29 DE MARZO
TESOROS DE LA BIBLIA ISAÍAS 48, 49
Si le prestamos atención a Jehová, nos irá bien
it “Maestro, enseñanza” párr. 2
Maestro, enseñanza
Jehová Dios, el Creador, es el Magnífico Instructor o Maestro de sus siervos. (1Re 8:36; Sl 27:11; 86:11; 119:102; Isa 30:20; 54:13.) Las mismas obras creativas enseñan que existe un Dios Omnisapiente y son en sí mismas un campo para investigación y aprendizaje que solo se ha aprovechado de manera parcial. (Job 12:7-9.) Además, Jehová Dios ha enseñado a los humanos su nombre, sus propósitos y sus leyes por medio de revelaciones. (Compárese con Éx 4:12, 15; 24:12; 34:5-7.) Tales revelaciones se hallan en la Palabra de Dios, la Biblia, y sirven de base para enseñar a otros cuál es Su voluntad. (Ro 15:4; 2Ti 3:14-17.) El espíritu de Dios también ejerce la función de maestro. (Jn 14:26.)
Busquemos perlas escondidas
it “Tiempo acepto” párrs. 1-3
Tiempo acepto
En 2 Corintios 6:2, el apóstol Pablo cita de la profecía de Isaías 49:8, que dice: “Esto es lo que ha dicho Jehová: ‘En un tiempo de buena voluntad te he respondido, y en día de salvación te he ayudado; y seguí salvaguardándote para darte como pacto para el pueblo, para rehabilitar la tierra, para efectuar el recobro de las posesiones hereditarias desoladas’”. En su contexto original, estas palabras se dirigieron a Isaías como representación o personificación de la nación de Israel. (Isa 49:3.) Se trataba de una profecía de restauración, y, por tanto, tuvo su primer cumplimiento cuando Israel fue libertado de Babilonia y se dijo a los prisioneros israelitas: “¡Salgan!”. Después volvieron a su hogar y poblaron la tierra desolada. (Isa 49:9.)
No obstante, las palabras del versículo 8 de este capítulo, —“para darte como pacto para el pueblo”—, así como las anteriores del versículo 6 —donde se dice que este “siervo” de Jehová sería ‘dado por luz a las naciones, para que la salvación de Dios llegara hasta la extremidad de la tierra’—, indican de manera inequívoca que también se trata de una profecía mesiánica que aplica a Cristo Jesús en su función de “siervo” de Dios. (Compárese Isa 42:1-4, 6, 7 con Mt 12:18-21.) Puesto que este “tiempo de buena voluntad” era un tiempo en el que Jehová ‘respondería’ y ‘ayudaría’ a su siervo, debe referirse a la vida terrestre de Jesús, cuando “ofreció ruegos y también peticiones a Aquel que podía salvarlo de la muerte, con fuertes clamores y lágrimas, y fue oído favorablemente por su temor piadoso”. (Heb 5:7-9; compárese con Jn 12:27, 28; 17:1-5; Lu 22:41-44; 23:46.) Era, por lo tanto, un “día de salvación” para el propio Hijo de Dios, un período durante el cual tuvo la oportunidad de demostrar integridad perfecta, por lo que llegó a “ser responsable de la salvación eterna para todos los que le obedecen”. (Heb 5:9.)
Además, cuando Pablo citó de esta profecía, indicó que también aplicaba a aquellos cristianos a quienes instó a ‘no aceptar la bondad inmerecida de Dios y dejar de cumplir su propósito’, y a los que dijo (tras citar de Isa 49:8): “¡Miren! Ahora es el tiempo especialmente acepto. ¡Miren! Ahora es el día de salvación”. (2Co 6:1, 2.) Estos cristianos integraron el “Israel de Dios” espiritual a partir del Pentecostés de 33 E.C. (Gál 6:16), pero debían demostrar que eran dignos de la bondad inmerecida de Dios para que ese “tiempo acepto” fuese realmente un “día de salvación” para ellos.
6-12 DE ABRIL
TESOROS DE LA BIBLIA ISAÍAS 50, 51
Escuchemos al que fue instruido por Dios
kr 182 párr. 5
Se prepara a los ministros del Reino
5 A su debido tiempo, Jehová preparó a su Hijo para el ministerio que efectuaría en la Tierra. Analicemos una profecía que describe la relación entre el Magnífico Instructor y su Hijo primogénito (lea Isaías 50:4, 5). Allí se revela que Jehová despertaba a su Hijo “mañana a mañana”. Estas palabras transmiten la idea de un tutor que despierta a su alumno temprano cada mañana para enseñarle cosas nuevas. Un comentario bíblico afirma: “Jehová [...] lo lleva a la escuela como si fuera un alumno y le enseña qué es lo que debe predicar y cómo debe hacerlo”. En esa “escuela” celestial, Jehová enseñó a su Hijo “qué decir y qué hablar” (Juan 12:49). Además, le dio instrucciones sobre cómo enseñar. Mientras estuvo en la Tierra, Jesús empleó bien su preparación, no solo efectuando su propio ministerio, sino también enseñando a sus discípulos cómo efectuar el suyo.
cf 133 párr. 13
“Amo al Padre”
13 Cuando estaba en el cielo, el Hijo había demostrado que tenía muchas ganas de aprender de su Padre. La profecía de Isaías 50:4-6 revela que Jehová le enseñó a su Hijo lo que implicaría ser el Mesías. Y a pesar de que esto significaba saber todo lo que iba a sufrir el Ungido de Jehová, Jesús no perdió las ganas de aprender. Luego, cuando vino a la Tierra y llegó a ser adulto, no disminuyó su deseo de ir a la casa de su Padre para participar en la adoración y en la enseñanza que Jehová quería que se impartiera allí. Por eso, como dice la Biblia, Jesús asistía fielmente al templo y a la sinagoga (Lucas 4:16; 19:47). Si deseamos mantener vivo y fuerte nuestro amor por Jehová, tenemos que asistir de forma regular a las reuniones cristianas, que es donde lo adoramos y donde llegamos a conocerlo y amarlo más profundamente.
Busquemos perlas escondidas
it “Cantera” párr. 2
Cantera
Jehová puso en boca de Isaías una elocuente metáfora que alude a la cantera y su explotación. (Isa 51:1.) Como se indica en el versículo dos, “la roca” al parecer era Abrahán, el fundador humano de la nación, y el “hueco del hoyo”, Sara, cuya matriz a modo de hoyo dio a luz a Isaac, antepasado de Israel. (Isa 51:2.) Sin embargo, como el nacimiento de Isaac se debió al poder divino y fue un acto milagroso, la metáfora también puede tener una aplicación mayor y espiritual. Así, Deuteronomio 32:18 se refiere a Jehová como “La Roca que [...] engendró” a Israel, “Aquel que te produjo [el mismo verbo usado con relación a Sara en Isaías 51:2] con dolores de parto”.
13-19 DE ABRIL
TESOROS DE LA BIBLIA ISAÍAS 52, 53
¡Cuánto amor mostró Jesús!
w10 15/11 7 párr. 2
Joven, resiste la presión de grupo
2 ¿Te parece que los chicos y chicas de tu edad influyen demasiado en ti? Si así es, ¿a qué crees que se deba? ¿Será que te gustaría ser aceptado? Eso en sí no es malo. Incluso los adultos buscan la aprobación de los demás. A nadie le agrada ser rechazado, tenga la edad que tenga. Ahora bien, hay que ser realista: si defiendes lo que es correcto, no le vas a caer bien a todo el mundo. El mismo Jesús tuvo que enfrentarse a ese hecho y, sin embargo, siempre hizo lo que debía. Aunque hubo quienes siguieron al Hijo de Dios y se hicieron sus discípulos, otros lo despreciaron y lo consideraron una persona sin “ninguna importancia” (Isa. 53:3).
ip-2 205 párr. 25
Jehová ensalza a su Siervo Mesiánico
25 ¿Estuvo dispuesto el Mesías a sufrir y morir? Dice Isaías: “Estuvo en severa estrechez, y él fue dejando que se le afligiera; no obstante, no abría la boca. Se le fue llevando justamente como una oveja a la degollación; y, como una oveja que delante de sus esquiladores ha enmudecido, él igualmente no abría la boca” (Isaías 53:7). La última noche de su vida, Jesús pudo haber hecho que “más de doce legiones de ángeles” acudieran en su ayuda. Sin embargo, señaló: “En tal caso, ¿cómo se cumplirían las Escrituras en el sentido de que tiene que suceder de esta manera?” (Mateo 26:53, 54). “El Cordero de Dios” no ofreció ninguna resistencia (Juan 1:29). Cuando los sacerdotes principales y los ancianos lo acusaron falsamente ante Pilato, Jesús ‘no contestó’ (Mateo 27:11-14). No quería decir nada que pudiera estorbar el cumplimiento de la voluntad de Dios en cuanto a él. Jesús estuvo dispuesto a morir como un Cordero propiciatorio, plenamente consciente de que así redimiría del pecado, la enfermedad y la muerte a los seres humanos fieles.
27 DE ABRIL A 3 DE MAYO
TESOROS DE LA BIBLIA ISAÍAS 56, 57
Felices de tener a Jehová en nuestra vida
ip-2 269 párrs. 14-16
Jehová revivifica el espíritu de los humildes
14 No obstante, la paciencia divina llegará a su fin. Refiriéndose a ese momento, Jehová declara: “Yo mismo anunciaré tu justicia y tus obras, que no te aprovecharán. Cuando clames por socorro, tu colección de cosas no te librará, sino que un viento se las llevará aun a todas ellas. Una exhalación se las llevará” (Isaías 57:12, 13a). Jehová desenmascarará la falsa justicia de Judá. Sus obras hipócritas no le serán de ningún provecho. Su “colección de cosas” —su gran cantidad de ídolos— no la librará. Cuando la azote la calamidad, un mero soplo de viento barrerá a los dioses en los que confía.
15 Las palabras de Jehová se cumplen en el año 607 a.E.C., cuando el rey babilonio Nabucodonosor destruye Jerusalén, quema el templo y se lleva cautivos a la mayoría de sus habitantes. “Así Judá se fue al destierro de sobre su suelo.” (2 Reyes 25:1-21.)
16 De igual modo, la gran colección de ídolos de la cristiandad no librará a esta en el día de la cólera de Jehová (Isaías 2:19-22; 2 Tesalonicenses 1:6-10). Será aniquilada junto con el resto de “Babilonia la Grande”, el conglomerado mundial de religiones falsas. La simbólica bestia salvaje de color escarlata y sus diez cuernos “harán que [Babilonia la Grande] quede devastada y desnuda, y se comerán sus carnes y la quemarán por completo con fuego” (Revelación 17:3, 16, 17). Cuánto nos alegramos de haber obedecido el mandato: “Sálganse de ella, pueblo mío, si no quieren participar con ella en sus pecados, y si no quieren recibir parte de sus plagas” (Revelación 18:4, 5). Que nunca regresemos a ella ni a sus caminos.
it “Paz” párr. 3
Paz
Cómo se consigue la paz. Jehová es el Dios de la paz (1Co 14:33; 2Co 13:11; 1Te 5:23; Heb 13:20) y la Fuente de la paz (Nú 6:26; 1Cr 22:9; Sl 4:8; 29:11; 147:14; Isa 45:7; Ro 15:33; 16:20), que es un fruto de su espíritu. (Gál 5:22.) Por esta razón, solo los que están en paz con Dios pueden tener verdadera paz. Las transgresiones serias estorban la relación con Dios y perturban al que las comete. El salmista dijo: “No hay paz en mis huesos debido a mi pecado”. (Sl 38:3.) Por consiguiente, los que buscan la paz deben ‘apartarse de lo que es malo, y hacer lo que es bueno’. (Sl 34:14.) Si no hay justicia o rectitud, no puede haber paz. (Sl 72:3; 85:10; Isa 32:17.) Por esta razón los inicuos no pueden tener paz. (Isa 48:22; 57:21; compárese con Isa 59:2-8.) Por otro lado, la paz es posesión de los que están plenamente dedicados a Jehová, aman su ley (Sl 119:165) y escuchan sus mandamientos. (Isa 48:18.)
Busquemos perlas escondidas
w07 15/1 10 párr. 3
Puntos sobresalientes del libro de Isaías (parte 2)
56:6. ¿Quiénes son “los extranjeros”, y de qué maneras ‘se asen del pacto de Jehová’? “Los extranjeros” son las “otras ovejas” de Jesús (Juan 10:16). Se asen del nuevo pacto, o sea, se aferran a él, al obedecer las leyes ligadas a este y cooperar con las disposiciones que de él dependen. Lo hacen también al participar del mismo alimento espiritual que los ungidos y al apoyarlos en la obra de predicar y hacer discípulos.
w06 1/11 27 párr. 1
Respetemos nuestras reuniones sagradas
JEHOVÁ ha congregado a sus siervos, tanto los cristianos ungidos como sus compañeros, para que lo adoren en su “santa montaña”, y hace que se regocijen en su “casa de oración” (o templo espiritual), que es “casa de oración para todos los pueblos” (Isaías 56:7; Marcos 11:17). Lo anterior indica que la adoración de Jehová es santa, pura y excelsa. Dado que las reuniones cristianas tienen por objeto el estudio y la adoración, debemos mostrarles el debido respeto; así manifestamos que nos adherimos al criterio divino sobre las cosas sagradas.