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“No se dejen caer tus manos”La Atalaya 1996 | 1 de marzo
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Primero que todo, debemos cuidar de no volvernos como los judíos contemporáneos de Sofonías que se retrajeron de seguir a Jehová porque dudaban de la proximidad de su día. No era necesariamente que expresaran sus dudas de manera abierta, pero su proceder revelaba que en realidad no creían que el día de Jehová estuviera cerca. Se dedicaron a amasar fortuna en vez de mantenerse en expectación de Jehová. (Sofonías 1:12, 13; 3:8.)
14 Este no es el momento de dejar que las dudas se arraiguen en el corazón. Sería insensato posponer en la mente o el corazón la venida del día de Jehová. (2 Pedro 3:1-4, 10.) No debemos retraernos de seguir a Jehová ni ‘dejar caer las manos’ en su servicio. Esto significa, entre otras cosas, que no debemos ‘trabajar con mano floja’ en la predicación de “las buenas nuevas”. (Proverbios 10:4; Marcos 13:10.)
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“No se dejen caer tus manos”La Atalaya 1996 | 1 de marzo
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Combatamos la indiferencia
15. ¿Qué pudiera hacer que nuestras manos desfallecieran en el servicio de Jehová, y cómo predijo Sofonías tal dificultad?
15 En segundo lugar, debemos guardarnos de los efectos debilitantes de la indiferencia. La despreocupación espiritual que reina en muchos países occidentales puede desalentar a algunos predicadores de las buenas nuevas. La misma indiferencia existía en la época de Sofonías. Jehová declaró mediante su profeta: “Daré atención a los hombres que [...] dicen en su corazón: ‘Jehová no hará bien, y no hará mal’”. (Sofonías 1:12.) En la Cambridge Bible for Schools and Colleges (Biblia de Cambridge para escuelas y universidades), A. B. Davidson comenta que este pasaje se refiere a la gente que ha “caído en la total indiferencia o hasta en la incredulidad en lo que concierne a la intervención de un poder superior en los asuntos del género humano”.
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