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El prejuicio... problema que atañe a todos¡Despertad! 1984 | 8 de noviembre
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racial. Posibles amistades son envenenadas innecesariamente por la desconfianza y la incomprensión.
Por consiguiente, el prejuicio es verdaderamente un “problema que atañe a todos”. Pero ¿de dónde proviene el prejuicio? ¿Por qué han fracasado los mejores esfuerzos que el hombre ha hecho para eliminarlo? A fin de adquirir cierto grado de perspicacia tocante a estas preguntas, enfoquemos la atención en una clase de prejuicio muy extendida: el prejuicio racial.
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Lo que hace el prejuicio¡Despertad! 1984 | 8 de noviembre
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Lo que hace el prejuicio
Un investigador preguntó a un señor lo que opinaba de cierto grupo étnico. “Ellos son malhumorados y propensos a irritarse —contestó él—. Lo llevan en la sangre.”
“¿Ha conocido usted a alguno de ellos [...] personalmente?”, preguntó el investigador.
‘Sí, a uno. Fue el presidente de nuestra clase en la escuela secundaria.’
‘¿Correspondía este “presidente de la clase” al concepto que usted tiene de ellos?’
“No —reconoció él—, él era tranquilo y simpático.”
‘Entonces no podría haber llevado realmente el “mal humor y la irritabilidad” “en la sangre”, ¿no es cierto?’.
Después de una pausa, el señor contestó: “Él era una excepción”.
EL TENER prejuicios (el “prejuzgar”) significa juzgar a otros sin darles el beneficio de un juicio justo. Así, a una persona totalmente desconocida se le califica sumariamente de “perezosa”, “descarriada” o “peligrosa” sin ninguna prueba de ello, solo por una idea preconcebida. Esto se debe a que la persona parcial no ve a otros individualmente, sino como grupos. Para ella, los miembros de un grupo étnico son “todos iguales”, clones, sin individualidad. Y al igual que en el ejemplo de arriba, la persona que tiene prejuicios suele defender su parcialidad hasta el final, aunque los hechos prueben que está equivocada. Como se comentó en la revista Psychology Today, las personas con prejuicios “tienden a notar y recordar las maneras como [una] persona parece corresponder al estereotipo, mientras se oponen a la evidencia que contradice el estereotipo”.
El prejuicio se alimenta con prejuicio. Las personas cortadas por un patrón desfavorable pierden con tanta frecuencia el amor propio que de hecho viven de acuerdo con lo poco que se espera de ellas. O resulta lo que dice la Biblia en Eclesiastés 7:7: “Porque la mera opresión puede hacer que un sabio se porte como loco”. Las víctimas de la opresión pueden llegar a estar carcomidas por el rencor. Pueden llegar a ser tan susceptibles al prejuicio que a veces reaccionen de manera extrema y vean prejuicio cuando en realidad no lo hay. A cualquier persona de otra raza se le considera con desconfianza indebida o como una posible enemiga. De modo que la intolerancia no caracteriza a una sola raza o nacionalidad.
Una vez que el prejuicio se apodera del modo de pensar de una persona, ésta puede hallar que tiene aversión a casi todo grupo étnico. En cierta ocasión se pidió a unos estudiantes universitarios que expresaran sus sentimientos para con 32 naciones y razas verdaderas, además de 3 grupos imaginarios (“danierenses”, “pirineanos” y “valoneses”). Aunque parezca extraño, los estudiantes que tenían prejuicios contra ciertos grupos étnicos verdaderos hallaron que los
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