Nota
b Esta mudez de Ezequiel no fue literal. Ezequiel quedó mudo en cuanto a su profetizar acerca de la Jerusalén condenada a destrucción. La mudez comenzó cuando a Ezequiel se le notificó por inspiración que el asedio o sitio de Jerusalén había comenzado, y terminó cuando la destrucción de la ciudad fue confirmada por un testigo presencial humano.