-
Notas de estudio de 1 Corintios. Capítulo 8La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo (edición de estudio)
-
-
Ahora bien, con respecto a la comida que se ha ofrecido a los ídolos. En el siglo primero de nuestra era, tanto los griegos como los romanos sacrificaban animales a ídolos. Algunas partes del animal se colocaban en el altar. Una porción se la quedaban los sacerdotes y otra era entregada a los adoradores para que la usaran en una comida o banquete. Y, cuando sobraba carne, se solía vender en la “carnicería” (1Co 10:25). Los cristianos de Corinto le habían escrito a Pablo para preguntarle si estaba bien comer esa carne (1Co 7:1a). Inspirado por el espíritu santo, Pablo los ayudó a entender que, para el cristiano maduro, “un ídolo no es nada” (1Co 8:4). Aun así, les aconsejó que no fueran a comer carne a un templo de ídolos. Eso podría dar una impresión equivocada a un cristiano que tuviera la conciencia débil, ya que podría hacerle pensar que estaban adorando un ídolo. De este modo, podría llegar a tropezar e incluso dejarse llevar y comer la carne en ceremonias idolátricas (1Co 5:9, 10; 8:9, 10). Y esto sí sería una violación directa de un mandato de los hermanos que servían de cuerpo gobernante, el mandato registrado en Hch 15:28, 29. Ver las notas de estudio de 1Co 8:4; 10:25.
-