Tipos de peinados de las mujeres en tiempos romanos
En el siglo primero, muchas mujeres se hacían la raya al medio y se recogían el cabello en la nuca formando un moño, chongo o rodete (1). Algunas mujeres lucían peinados más complejos con trenzas y rizos (2). Para rizarse el cabello, enrollaban los mechones en un calamistrum, que era un tubo hueco previamente calentado sobre las brasas. Las mujeres ricas usaban peinados todavía más elaborados, que por lo general se los hacía una esclava. Para mantener el cabello en su lugar en esta clase de peinados, se necesitaban agujas, peinetas, cintas y redecillas. Los apóstoles Pablo y Pedro les aconsejaron a las mujeres cristianas que no usaran peinados ostentosos para llamar la atención. Más bien, las animaron a “arreglarse con modestia” y reflejar “un espíritu tranquilo y apacible”. Jehová valora mucho cualidades como estas (1Ti 2:9; 1Pe 3:3, 4).
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