Porque su “Sí” significó Sí
Al instar a otras personas a ser veraces, Jesucristo dijo en cierta ocasión: “Signifique su palabra Sí, Sí”. (Mateo 5:37) Al seguir este consejo, y al estar alerta a las oportunidades de compartir el mensaje bíblico con otras personas, los cristianos pudieran tener experiencias muy remuneradoras. Esto lo ilustra el siguiente informe procedente de un país de Europa oriental:
Mientras le pintaba algunas habitaciones a cierta señora, un testigo de Jehová habló sobre Jehová Dios, el maravilloso propósito que El tiene reservado para la humanidad y otros temas bíblicos. Pero el Testigo no pudo hacer arreglos para volver a visitar a la señora, y él se preguntaba qué era lo que la detenía, puesto que sabía que ella era una persona amable y modesta.
El Testigo informa lo siguiente: “Cuando terminé el trabajo, ella me pagó y me preguntó si podía ayudarla a volver a poner los muebles en las habitaciones, puesto que no tenía a nadie que la ayudara. Le prometí que regresaría a eso de las 9 de la noche para ayudarla”. El regresó aquella noche y trajo consigo a un ayudante, otro hombre que era testigo de Jehová. A los dos hombres solo les tomó diez minutos poner los muebles en su sitio. Después hablaron brevemente con la señora sobre el reino de Dios y las bendiciones que éste traerá, y se marcharon.
Dos años más tarde, esta mujer pidió nuevamente al Testigo que le pintara las habitaciones. Al escribir el nombre y la dirección de la mujer, el Testigo le preguntó si había pensado en las cosas bíblicas que él le había dicho. Ella contestó: “Sí, y en el ínterin he sido bautizada”. Cuando él le preguntó cómo había sucedido esto, ella contestó:
“Usted realmente me dijo muchas cosas buenas de la Biblia y me gustó lo que dijo. Sin embargo, no lo tomé en serio. Pero cuando usted prometió poner los muebles de vuelta en su sitio, pensé: Si este hombre cumple su palabra, entonces verdaderamente es un siervo de Dios. Cuando usted regresó, incluso con un ayudante, y no tomó ningún dinero por lo que hizo, resolví que me ocuparía seriamente en estudiar la Biblia. Después de dos o tres días, fui al mercado. Allí hablé con una testigo de Jehová que ya me había hablado de la Biblia en varias ocasiones. [...] Poco después la Testigo comenzó a darme estudios bíblicos, y ocho meses después me bauticé”.
De modo que así fue como esta mujer llegó a bautizarse en símbolo de su dedicación a Dios. Ahora ella también es testigo de Jehová. Aquello sucedió porque un cristiano cumplió con su palabra. Su “Sí” significó Sí.