¿Recuerda usted?
¿Ha leído usted cuidadosamente los números recientes de La Atalaya? En tal caso, sin duda recordará los siguientes puntos:
● ¿Qué es el “lugar que en hebreo se llama Har-Magedón”?—Rev. 16:16.
No es un lugar literal sino que denota una situación mundial que envuelve una guerra decisiva. Denota aquella etapa en la hostilidad del mundo contra Dios que, cuando se alcanza, requiere que se resuelva la cuestión que ha dado origen a dicha hostilidad.—Pág. 232.a
● ¿Por qué no es indicación de que falta mucho para el día del juicio ardiente de Jehová el hecho de que las iglesias de la cristiandad y otros grupos religiosos sean fuertes en la actualidad?
El fin de los sistemas religiosos que componen “Babilonia la Grande” ocurrirá de repente mientras todavía funcionan y tienen la apariencia de ser organizaciones poderosas. Revelación 17:16, 17 muestra que Dios pondrá en el corazón de los sistemas políticos el destruirlos.—Págs. 373, 374.
● ¿Por qué, como declara Proverbios 25:17, puede el no ‘hacer raro uno su pie en la casa de su semejante’ hacer que llegue a ser ‘objeto de odio’?
La gente, hasta amigos en estrecha relación, necesitan momentos a solas. Las visitas muy largas o demasiado frecuentes pueden hacer que los visitados se resientan por la venida de uno.—Págs. 382, 383.
● ¿Qué muestra que las palabras de Jesús, “habrá grandes terremotos,” se han cumplido desde 1914 E.C.?—Luc. 21:11.
Los terremotos desde 1914 E.C. han sido “grandes” en términos de poder, vidas que se han perdido y daño a la propiedad. De hecho, ha sido más extensa y mayor la destructividad de éstos que la de los que ocurrieron en los años antes de 1914 E.C., ya que han matado el 30 por ciento de todas las personas que han muerto en terremotos durante el período de los últimos mil años.—Págs. 393, 394.
● ¿Qué evitará hacer el superintendente cristiano que es “humilde de corazón” cuando le presentan sugerencias?
No tenderá a tomar las sugerencias como crítica a sus motivos o manera de manejar los asuntos, sino que las tomará en consideración reconociendo que él, también, puede sacar provecho del consejo.—Pág. 424.
● ¿Cómo debemos entender las palabras del discípulo Santiago de que, en respuesta a oraciones que se hagan con fe, ‘Dios da generosamente a todos sin reconvenir’?—Sant. 1:5.
Dios no nos reconvendrá por nuestra debilidad ni como si fuéramos “estúpidos”; él da generosamente, con corazón completo, de una manera que nos hace sentir felices de que le hayamos pedido.—Pág. 458.
● ¿Hasta qué grado pueden los siervos de Dios esperar Su protección durante la “grande tribulación”?
Pueden estar seguros de que ni uno solo de ellos será barrido junto con los inicuos por error cuando Jesucristo y sus fuerzas angélicas procedan contra los inicuos. Puede que algunos mueran como resultado del ataque del “Gog” simbólico, Satanás el Diablo, pero como clase serán librados. (Eze. 38:2) Es posible que la tensión que resulte de las condiciones producidas por la “grande tribulación” cause la muerte de algunos, pero tendremos que esperar y ver hasta qué grado Jehová Dios protegerá y fortalecerá a los que tengan debilidades físicas. Se nos asegura que una “grande muchedumbre” sobrevivirá.—Págs. 491, 492.
[Nota]
a Todas las páginas a las que se hace referencia son de La Atalaya de 1974.