Compartiendo las revistas con maestros
◆ En una población pequeña una niña regularmente llevaba La Atalaya y ¡Despertad! a su maestra de tercer año de escuela elemental. Subsecuentemente un Testigo encontró a la maestra en el trabajo regular de casa en casa y esta maestra quiso un ejemplar de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. La maestra comentó en cuanto a la Testigo joven en su aula. El resultado fue que el padre de la muchacha hizo arreglos para visitar a la maestra, y el padre y su hija joven hicieron la visita juntos. Se comenzó un estudio bíblico de casa. La Testigo joven ahora está llevando las revistas regularmente a su maestra del cuarto año de escuela elemental.