¿Sabe que puede ser ilegal?
CADENAS de cartas... ¿ha oído usted de ellas? En muchos países hay individuos que han participado en enviar cartas de petición a las que por lo general se alude como “cadenas.” Para algunas personas el participar en la “cadena” es un pasatiempo inocente. ¿Sabe usted que esto puede ser una actividad ilegal?
Por lo general alguna persona recibe una carta que no ha solicitado y que dice algo como ésta, de los Estados Unidos, que fue reciente: ‘Abajo se dan cuatro nombres. Dentro de cuatro días envíe un dólar [o un regalo u otro artículo] al primer nombre de la lista. Haga cuatro copias de esta carta, eliminando el primer nombre y poniendo su nombre a lo último. En el transcurso de veinte días usted recibirá 250.000 dólares en billetes. No rompa la cadena.’ A menudo la carta contiene alguna amenaza de tragedia para el que la ha recibido si rompe la cadena.
Obviamente este procedimiento es contrario a los principios cristianos. Jesús recalcó que uno amara a su prójimo y que hiciera a otros lo que uno quisiera que ellos le hicieran a uno. (Mat. 7:12; 22:39) El cristiano no puede imaginarse que Jesús impondría una obligación indeseable a sus conocidos y los amenazaría con daño o pérdida si no cooperaran.
Pero otro punto interesante es que en algunos lugares las “cadenas” son ilegales. En el folleto del gobierno estadounidense Mail Fraud leemos: “El Departamento de Correos advierte contra el participar en arreglos de cadenas de cartas. Cualquier cadena que exija el pago de cualquier cosa de valor, aunque solo sea un pañuelo o un trapo para secar trastos, es ilegal bajo el estatuto federal que tiene que ver con loterías. . . . Muchas personas no comprenden que además de violar la ley sobre las loterías, las cadenas de cartas también son fraudulentas por el hecho de que parecen prometer la posibilidad de grandes utilidades a cambio de una inversión pequeña. Unas cuantas personas que inicien el arreglo quizás reciban más de lo que inviertan. La gran mayoría de los participantes no recibe nada en absoluto.”
Con buena razón, entonces, muchas personas que han recibido “cadenas” simplemente las han tirado en la basura, pues no han querido participar de actividades no cristianas y posiblemente ilegales.