Onésimo regresa a la casa de su amo, Filemón
Onésimo llega al hogar de su amo, Filemón, y le entrega una carta de Pablo, quien está en Roma bajo arresto domiciliario. Tiempo atrás, Onésimo había huido a Roma, donde se hizo cristiano gracias al contacto con el apóstol. Al conocer la situación de Onésimo, Pablo lo animó a regresar a la casa de su amo. Onésimo tal vez se preguntara qué trato iba a recibir, ya que su amo tenía el derecho legal de castigarlo severamente. En su carta a Filemón, Pablo le ruega que reciba a Onésimo amablemente, no como a un esclavo, sino como a un hermano cristiano (Flm 15-17). También expresa su confianza en que hará lo que le pide (Flm 21). La carta está de acuerdo con el resto de las Escrituras Griegas Cristianas, que en muchas ocasiones animan a todos los cristianos a tratarse como hermanos, sin fijarse en factores como las riquezas o la posición social (Ro 12:10; 1Co 16:20; Col 4:15; 1Te 4:9, 10).
Versículo(s) relacionado(s):