FILEMÓN
Notas de estudio
Filemón. Al parecer, el título de este libro, como en otros casos, no formaba parte del texto original. Al consultar manuscritos antiguos, se ve que los títulos se añadieron más tarde, sin duda para que se pudieran identificar los libros claramente. Por ejemplo, en el famoso Códice sinaítico, del siglo cuarto de nuestra era, aparece el título “A Filemón” al final de la carta.
De Pablo [...] y de nuestro hermano Timoteo. Aunque Pablo es el que le escribió a Filemón, incluyó a Timoteo en los saludos iniciales, como hace en otras cartas (2Co 1:1; Col 1:1; 1Te 1:1; 2Te 1:1). El apóstol escribió esta carta durante su primer cautiverio en Roma, y Timoteo estaba con él (ver la nota de estudio de Flp 1:1). Es posible que Filemón conociera a Timoteo. Y es que Timoteo también había estado con Pablo en Éfeso cuando las buenas noticias se predicaron en otras ciudades de la región, entre ellas Colosas (Hch 19:22; 1Co 4:17; 16:8-10). Ver apén. B13. Ver también la nota de estudio de 1Co 16:9.
prisionero. Pablo se describe a sí mismo en muchas de sus cartas como “apóstol” de Cristo Jesús (ver, por ejemplo, 1Co 1:1; Ef 1:1; Col 1:1; 1Ti 1:1; Tit 1:1). Sin embargo, aquí evita usar ese título. Parece que no quiere presionar a Filemón para que lo obedezca por su posición. Por eso, con mucho tacto, decide usar la palabra “prisionero” que, según un comentario bíblico, “llegaría más al corazón de su amigo”. Le recordaría la difícil situación de Pablo y quizás lo prepararía para responder favorablemente a la petición personal que le iba a hacer más adelante (Flm 9-12, 17).
prisionero por Cristo Jesús. Lit. “prisionero de Cristo Jesús”. Pablo está cautivo en Roma por ser seguidor de Cristo (Flm 9). Ver la nota de estudio de 2Ti 1:8.
nuestro amado colaborador Filemón. Filemón era un cristiano de la congregación de Colosas, una ciudad de la provincia de Asia (Col 4:9). Puede que fuera Pablo quien le dio a conocer la fe cristiana (Flm 19). Es cierto que el apóstol no predicó en Colosas, pero tal vez conoció a Filemón en Éfeso cuando “todos los que vivían en la provincia de Asia [...] oyeron la palabra del Señor” (Hch 19:10). Filemón no lo acompañó en sus viajes misioneros. Aun así, Pablo lo consideraba un colaborador porque ayudaba a difundir las buenas noticias. Ver las notas de estudio de Ro 16:3; 1Co 3:9.
Apfia [...] Arquipo. Aparte del propio Filemón, estos son los dos únicos miembros de la congregación que se reunía en su casa mencionados por nombre en esta carta. Por eso muchos expertos creen que Apfia era la esposa de Filemón y Arquipo su hijo. Algunos además piensan que Pablo los incluye en los saludos porque Onésimo había sido su esclavo doméstico. En ese caso, el tema del que iba a hablar a continuación les afectaría a los tres. Fueran parte de la familia o no, el apóstol consideró necesario mencionar a Apfia y a Arquipo por nombre. Pablo honra a Apfia llamándola “nuestra hermana”. Arquipo probablemente sea el mismo del que habla en su carta a los colosenses (ver la nota de estudio de Col 4:17). Aquí Pablo lo llama “nuestro compañero de armas”, lo que destaca la estrecha relación entre los dos y el servicio leal y valiente de Arquipo a favor de Cristo. Comparar con Flp 2:25.
y a la congregación que está en tu casa. Pablo le dirige esta carta principalmente a Filemón, pero también a Apfia, Arquipo y toda la congregación. Los cristianos del siglo primero solían reunirse en hogares particulares (Col 4:15; ver la nota de estudio de 1Co 16:19). Aunque en la mayor parte de la carta Pablo le habla directamente a Filemón, es interesante que en los versículos 3, 22 y 25 usa la segunda persona del plural. Así que es posible que el apóstol quisiera que esta carta se leyera en voz alta ante toda la congregación. Las valiosas ideas y principios que contiene sin duda serían beneficiosas para todos.
Que tengan bondad inmerecida y paz. Ver la nota de estudio de Ro 1:7.
cuando te menciono en mis oraciones. Las oraciones que Pablo hacía a favor de su amigo Filemón eran frecuentes (“Siempre”) y expresaban gratitud (“le doy gracias a mi Dios”). Además, eran específicas, como se ve por el uso del pronombre singular (“te menciono”). Sin duda, las palabras de este versículo revelan mucho sobre cómo eran las oraciones de Pablo. Comparar con Ro 1:9; 1Co 1:4; Ef 1:16; Flp 1:3-5; 1Te 1:2.
de tu fe y de tu amor. La fe y el amor aparecen con frecuencia en esta carta tan personal. Y Pablo suele establecer una relación entre las dos (Ef 1:15; Col 1:4). Aquí felicita a Filemón, cuyo nombre significa ‘amoroso’, por ser un buen ejemplo de ambas cualidades. Filemón demuestra su fe en Jesús y su amor por él en su manera de tratar a “los santos”, es decir, sus hermanos cristianos.
hermano. Los primeros cristianos solían usar los términos “hermano” y “hermana” para referirse a otros compañeros en la fe (Ro 16:1; 1Co 7:15; Flm 1, 2). Al emplear estas palabras tan cariñosas, no solo revelaban la unidad que existía entre ellos, sino también el estrecho vínculo que tenían al formar parte de una familia espiritual con Jehová como Padre (Mt 6:9; 23:9; Ef 2:19 y la nota de estudio; 1Pe 3:8). Aquí y en el versículo 20, Pablo utiliza el término original para “hermano” en vocativo, que es la forma empleada para dirigirse a una persona. Según algunos expertos, esto refleja la cálida amistad que había entre Pablo y Filemón. Por eso algunas traducciones usan “hermano mío” o “querido hermano”.
el corazón. O “el tierno cariño”. Aquí Pablo usa un término griego (splágkhnon) que literalmente se refiere a las entrañas pero que en sentido figurado se refiere a emociones muy intensas y profundas o al lugar donde residen esas emociones (ver también la nota de estudio de 2Co 6:12). Pablo lo vuelve a emplear en los versículos 12 y 20. Una obra de referencia explica: “Al usar esta palabra varias veces en esta carta tan breve, Pablo demuestra lo profundamente implicado que está en el tema”.
plena libertad. O “toda franqueza”, “mucho valor”. Esta expresión incluye el término griego parrēsía, que tiene el significado básico de ‘valor para hablar’. Puede que, al añadir “por causa de Cristo”, Pablo esté aludiendo a la autoridad que Jesús le había dado como apóstol. Sin embargo, en el siguiente versículo aclara que nunca usaría esa autoridad para darle órdenes a Filemón. Tampoco abusaría de su relación de hermanos cristianos para exigirle que hiciera algo en contra de su voluntad (Flm 9, 14). Por eso, en este contexto, parece que usa este término griego para referirse a la confianza con que se hablan los amigos.
prefiero rogarte apelando al amor. Pablo ya dijo que Filemón era conocido por su amor a Cristo y a sus hermanos cristianos (Flm 5, 7). Y confiaba en que ese amor lo motivaría a actuar de la forma más bondadosa (Flm 21). Pero sabía que no podía obligar a Filemón a demostrar amor. Como explica un comentario bíblico sobre este versículo, “el amor se puede pedir, pero no se puede forzar”.
un hombre mayor. Aquí se usa el término griego presbýtēs. Según algunas fuentes, este término podía referirse a un hombre entre los 50 y los 56 años. Sin embargo, la Septuaginta emplea este mismo término para hombres mucho mayores, como Abrahán y Elí (Gé 25:8; 1Sa 2:22 [1Rn 2:22]; LXX). Así que el uso de este término no basta para calcular la edad aproximada que tenía Pablo cuando le escribió a Filemón. Son mucho más confiables los datos generales que se conocen de su vida. Él se hizo cristiano alrededor del 34 de nuestra era, y escribió esta carta unos 25 años después, entre los años 60 y 61. Para el tiempo de su conversión, tenía suficiente edad para que el sumo sacerdote lo conociera y confiara en él. Hay quienes opinan que nació más o menos en el mismo periodo que Jesús, o poco después. Por lo tanto, es posible que Pablo pasara de los 50 o incluso de los 60 años cuando escribió esta carta. Algunas Biblias traducen presbýtēs aquí como “embajador”. Pero la mayoría de los estudiosos prefieren traducirlo con expresiones como “hombre mayor” y otras parecidas, como las que aparecen en Lu 1:18 y Tit 2:2. Comparar con 2Co 5:20 y la nota de estudio; Ef 6:20 y la nota de estudio.
un prisionero por Cristo Jesús. Ver las notas de estudio de Flm 1.
Onésimo. Esclavo que tal vez le robó a Filemón, su amo cristiano, antes de huir a Roma. Allí él mismo se hizo cristiano (Flm 18; ver la nota de estudio de Col 4:9). Aunque Onésimo es el tema principal de esta breve carta, es la primera vez que se lo menciona. Pablo explica que, mientras estaba cautivo en Roma, llegó a ser como un padre para Onésimo. Incluso lo llama “mi hijo”. Esto quizás indique que el apóstol pudo haber contribuido a que se convirtiera al cristianismo. Comparar con 1Co 4:15; Gál 4:19.
Anteriormente él no [...] era útil, pero ahora [...] es útil. Aquí Pablo muestra cómo ha cambiado radicalmente la vida de Onésimo. Antes este esclavo “no [...] era útil”. Había huido de su amo, y puede incluso que no fuera un trabajador confiable (ver la nota de estudio de Flm 18). Pero, ahora que se ha hecho cristiano, “es útil” tanto para Pablo como para Filemón.
no [...] era útil, [...] es útil. Parece que, en este versículo, Pablo está haciendo un juego de palabras. Usa un término griego para “útil” que tiene el mismo sentido que el nombre Onésimo, que significa ‘provechoso’ o ‘útil’ (según algunas obras de referencia era un nombre común en el siglo primero de nuestra era, sobre todo entre los esclavos). También juega con los términos griegos que se traducen como “no [...] útil” (ákhrēstos) y como “útil” (éukhrēstos). Es como si estuviera diciendo que alguien que se llamaba “Útil” pero en realidad “no [...] era útil”, ahora se había vuelto verdaderamente “útil”. Ver también las notas de estudio de Col 4:9; Flm 10.
Te lo envío de vuelta. Al enviar a Onésimo de vuelta a la casa de Filemón, Pablo demostró la sumisión que se les debe a las autoridades civiles (Ro 13:1). Es cierto que el apóstol animó a los esclavos a tratar de conseguir la libertad por medios legales si tenían la oportunidad (1Co 7:21). Pero también sabía que Cristo nunca autorizó a sus discípulos a desobedecer las leyes locales oponiéndose a la institución de la esclavitud (Jn 17:15, 16; 18:36 y la nota de estudio). Ver también la nota de estudio de 1Ti 6:1.
mi propio corazón. O “mi tierno cariño”. Ver la nota de estudio de Flm 7.
me sirviera. Puede que Pablo estuviera pensando en las distintas formas en las que Onésimo podría ayudarlo. Aquí usa el verbo griego diakonéō (“servir”, “ministrar”), que transmite la idea básica de prestar un servicio a favor de otros con humildad. En este contexto, tal vez se estaba refiriendo a tareas prácticas como conseguirle alimentos y preparárselos, entre otras. A fin de cuentas, al ayudar a Pablo, Onésimo también estaría trabajando con humildad a favor de las buenas noticias. Ver las notas de estudio de Lu 8:3; 22:26.
por tu propia voluntad. O “de buena gana”, “voluntariamente”. Pablo reconocía que era Filemón quien tenía el derecho a decidir cómo resolver la situación con Onésimo. Por eso le dice: “No quiero hacer nada sin tu consentimiento”. Pero confiaba en que Filemón usaría bien su libertad para decidir y elegiría actuar con amor (2Co 9:7). La libertad de elección —es decir, la libertad que tiene cada uno para tomar decisiones sobre cómo vivir su vida— es un concepto bíblico fundamental (Dt 30:19, 20; Jos 24:15; Gál 5:13; 1Pe 2:16). El término griego que en este versículo se traduce como “tu propia voluntad” se emplea varias veces en la Septuaginta para referirse a las ofrendas voluntarias (Le 7:16 [6, LXX]; 23:38; Nú 15:3; 29:39). Jehová no exigía estas ofrendas ni castigaba a quienes no se las hacían. Debían ser expresiones de amor y gratitud, que no se podían imponer.
Quizás fue por esto por lo que se alejó de ti. Aquí Pablo parece dar a entender que Jehová tuvo algo que ver en lo que le sucedió a Onésimo, que se hizo cristiano después de huir de la casa de su amo. Ahora Filemón podría recibirlo de vuelta, ya no como un esclavo, sino como un hermano espiritual. Pablo también añade que cualquier dificultad que le hubiera causado la ausencia de Onésimo habría sido solo “por algún tiempo” (lit. “por una hora”). En cambio, la relación espiritual que tendrían a partir de ese momento duraría “para siempre”. Servirían juntos “con miras a la vida eterna” (Jud 21; Ap 22:5).
no como esclavo, sino como algo más, como un querido hermano. Aquí Pablo indica que la relación entre Filemón y Onésimo no sería igual que antes. A partir de ese momento serían principalmente hermanos cristianos y compañeros en el ministerio (Mt 23:8; 28:19, 20). Puede que Onésimo reanudara su vida como esclavo en la casa de Filemón. Pero también es posible, como piensan algunos expertos, que Filemón decidiera concederle la libertad (ver la nota de estudio de Flm 12). Aun en el caso de que Onésimo siguiera siendo esclavo, su nueva fe lo convertiría en un mejor trabajador, porque se comportaría de acuerdo con los principios cristianos (Ef 6:5-8; Col 3:22, 23; Tit 2:9, 10). Ver la nota de estudio de 1Ti 6:2.
amigo. En esta carta Pablo nunca se presenta como apóstol. Más bien, se pone al mismo nivel que Filemón al llamarse “amigo”. El término griego que emplea significa literalmente “partícipe” y también podría traducirse como “compañero” o “socio”. Da la idea de compañerismo y se usaba para referirse a socios comerciales (Lu 5:10; 2Co 8:23; 1Pe 5:1). Sin embargo, en este contexto transmite más calidez. Hablando del vínculo entre Pablo y Filemón, una obra de referencia dice: “Su ‘asociación’ [...] se basa en que le pertenecen a un solo Señor. Y esta relación tan estrecha los une para realizar actividades en común que se basan en la fe y el amor”. Es interesante que el escritor griego Aristóteles usó este mismo término al definir lo que es un amigo. Él dijo: “El amigo es un asociado” (Ética eudemia [trad. Antonio Gómez Robledo], VII, 10, p. 110).
recíbelo amablemente. Con estas palabras, Pablo demostró gran confianza en Filemón. En aquel entonces, algunos amos castigaban a sus esclavos desobedientes dándoles latigazos, marcándolos a fuego o incluso matándolos, aunque solo fuera para mantener el orden entre los demás esclavos.
cárgalo a mi cuenta. Como se ve en algunos documentos del siglo primero de nuestra era, esta expresión se usaba comúnmente cuando se aceptaba pagar una deuda. Basándose en este versículo, algunos comentaristas opinan que, antes de huir, Onésimo tal vez le robara a su amo, quizás pensando que no sería capaz de sobrevivir sin algunos medios para comprar alimentos o un pasaje en barco. Pablo deseaba tanto reconciliar a estos dos cristianos que estaba dispuesto a pagar de su propio bolsillo lo que fuera necesario.
Yo, Pablo, te escribo con mi propia mano. Parece probable que Pablo escribiera esta breve carta de su puño y letra, aunque no era su costumbre. Puede que sufriera de algún problema de los ojos. De ser así, le costaría trabajo escribir (ver las notas de estudio de Gál 4:15; 6:11). Sin embargo, algunos estudiosos plantean otra posibilidad. Creen que el apóstol añade aquí algún tipo de firma, tal vez escribiendo unas cuantas palabras de su puño y letra. Fuera cual fuera el caso, este toque personal añadiría peso a la petición de Pablo y garantizaría su promesa de pagar cualquier deuda que Onésimo tuviera pendiente.
tú me debes hasta tu propia vida. Esta expresión da a entender que Pablo había contribuido de algún modo a que Filemón se hiciera cristiano (ver la nota de estudio de Flm 1). Aquí Pablo le recuerda a Filemón que cualquier pérdida material que hubiera sufrido era insignificante comparada con todo lo que había ganado (Flm 18; comparar con Ef 1:18; 2:12).
mi corazón. O “mi tierno cariño”. Ver la nota de estudio de Flm 7.
Estoy convencido. Pablo no se estaba haciendo falsas ilusiones al confiar en Filemón. El verbo griego que usa aquí expresa una fuerte confianza en algo o alguien, y aparece con frecuencia en sus cartas. Lo usa al hablar de la seguridad que él tiene de que Dios cumplirá su propósito con respecto a su pueblo (Flp 1:6) y al hablar de la confianza que tiene Jesús en Dios (Heb 2:13). Tanto en este versículo como en Ro 8:38 se traduce igual. Pablo está seguro de que Filemón hará más que complacerlo a regañadientes. Por eso dice: “Harás todavía más de lo que digo”. Es probable que esta confianza motivara a Filemón a aceptar su petición de buena gana. Puede incluso que hiciera más de lo que Pablo le pedía.
porque espero [...] gracias a sus oraciones. Pablo usa en griego un pronombre de segunda persona del plural (traducido aquí como “sus”). Puede que de esta manera se esté refiriendo a las oraciones que hacían juntos los hermanos de la congregación que se reunía en la casa de Filemón (ver la nota de estudio de Flm 2). Con estas palabras está dando a entender que sus oraciones podrían contribuir a que sucediera algo extraordinario: su liberación del cautiverio en Roma. Así reconoce que las oraciones de cristianos fieles pueden motivar a Jehová a actuar antes de lo que tenía pensado o a hacer algo que de otro modo no habría hecho (Heb 13:19).
ser devuelto a ustedes. O “ser liberado para ustedes”. Esta expresión podría traducirse más literalmente como “se les conceda la gracia de que sea devuelto a ustedes”. Da la idea de que la liberación de Pablo sería el resultado de las oraciones de la congregación de Colosas. Un comentario bíblico explica que el apóstol usa aquí una forma pasiva del verbo para indicar que “solo Dios puede conseguir que Pablo sea liberado”.
Epafras. Cristiano de Colosas que probablemente tuvo un papel fundamental en establecer la congregación de esa ciudad (ver las notas de estudio de Col 1:7; 4:12). Epafras viajó a Roma durante el primer cautiverio del apóstol. Y parece que se quedó allí, porque Pablo envía sus saludos y lo llama “mi compañero de prisión en unión con Cristo Jesús”.
mi compañero de prisión. O “mi compañero de cautiverio”. Pablo no le aplica esta expresión griega únicamente a Epafras. En otras cartas se la aplica a Aristarco, a Andrónico y a Junias (Ro 16:7; Col 4:10). Es posible que estos cristianos también estuvieran cautivos con él. Sin embargo, algunos expertos piensan que Pablo usó esta expresión de forma metafórica para indicar que estos hermanos en la fe lo visitaron a pesar de los riesgos y pasaron tiempo con él mientras estaba cautivo.
Marcos. Ver la nota de estudio de Col 4:10.
Aristarco. Compañero de viajes de Pablo. Procedía de Tesalónica, en la provincia de Macedonia. Es probable que fuera de origen judío (ver la nota de estudio de Col 4:11). Aristarco fue un amigo leal que se quedó con el apóstol incluso en situaciones peligrosas. Estaba con Pablo cuando los atacó una multitud violenta en Éfeso y cuando los judíos conspiraron contra él en Grecia (Hch 19:29; 20:2-4). También estaba a su lado tiempo después, cuando el apóstol fue enviado preso a Roma y sufrió un naufragio durante el viaje (Hch 27:1, 2, 41). Parece que continuó atendiendo a Pablo durante su arresto domiciliario en Roma (Hch 28:16, 30). Es probable que también pasara algún tiempo con él en prisión. El apóstol, muy agradecido, lo llama “una fuente de gran consuelo” (Col 4:10, 11). Ver también las notas de estudio de Flm 23; 2Co 8:18.
Demas. Ver las notas de estudio de Col 4:14; 2Ti 4:10.
Lucas. Ver la nota de estudio de Col 4:14.
el espíritu que ustedes demuestran. En sus palabras de conclusión Pablo usa un pronombre griego en plural que aquí se traduce como “ustedes”. Probablemente se dirige a las mismas personas que menciona en los versículos 1 y 2, y a la congregación que se reúne en la casa de Filemón (Flm 2 y la nota de estudio). Con estas palabras, Pablo expresa su deseo de que la bondad inmerecida de Jesucristo esté con el “espíritu” que ellos demuestran. En este contexto, el término “espíritu” se refiere a la motivación o a la actitud mental dominante que hace que ellos hablen y se comporten como lo están haciendo (ver glosario, espíritu). Con la bendición de Cristo, podrían continuar hablando y actuando de acuerdo con la voluntad de Dios y el ejemplo de Cristo (Gál 6:18 y la nota de estudio; Flp 4:23).