Referencias para la “Guía de actividades para la reunión Vida y Ministerio Cristianos”
© 2025 Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
4-10 DE MAYO
TESOROS DE LA BIBLIA ISAÍAS 58, 59
Disfrute al máximo de la bendición de Jehová
it “Ayuno” párr. 3
Ayuno
El capítulo 58 de Isaías tiene que ver con un período de tiempo en el que los pecados de los judíos llegaron a ser muy graves, y aunque dieron la impresión de adorar a Jehová, no se arrepintieron con sinceridad de sus pecados, sino que tan solo se limitaron a rendirle servicio de boca y a actos religiosos por mera ostentación. Uno de ellos fue el ayuno, acto mediante el que pensaron que se atraerían la atención y el favor divinos. Al fallarles este recurso, inquirieron de Dios con aparente perplejidad: “¿Por qué razón ayunamos y tú no viste, y nos afligimos el alma y tú no notabas?”. Jehová les dijo por qué: durante sus ayunos, mientras imploraban que Dios los juzgase con justicia y se comportaban como si fuesen justos, solo buscaban satisfacerse a sí mismos y sus propios intereses, participando en contiendas, opresión y violencia; no había en ellos el más mínimo vestigio del pesar piadoso y el arrepentimiento que implicaba el ayuno sincero. Su ayuno no hacía llegar hasta el cielo sus súplicas, pero sus teatrales lamentos eran ruidosos. Jehová condenó sus gestos hipócritas, al decirles: “¿Debe el ayuno que yo escoja llegar a ser como este, como día en que el hombre terrestre se aflija el alma? ¿Para inclinar su cabeza justamente como un junco, y para que extienda mera tela de saco y cenizas como su lecho? ¿Es esto lo que tú llamas un ayuno y un día acepto a Jehová?”. (Isa 58:1-5.)
Busquemos perlas escondidas
it “Oso” párr. 6
Oso
Cuando los osos están hambrientos y huelen la presa, profieren un gemido impaciente. Por eso, el profeta Isaías dijo que los israelitas seguían ‘gimiendo como osos’ en espera de justicia y salvación, solo para sufrir repetidas decepciones. (Isa 59:11.) También fue apropiado asemejar al gobernante inicuo que acosa y oprime a sus súbditos de condición humilde a un oso que embiste. (Pr 28:15.)
18-24 DE MAYO
TESOROS DE LA BIBLIA ISAÍAS 62-64
El Alfarero nos moldea con amor y compasión
cl 253, 254 párrs. 7-9
“La tierna compasión de nuestro Dios”
7 La forma en que Jehová trató a Israel demuestra lo compasivo que es. A finales del siglo dieciséis antes de nuestra era, millones de israelitas fueron esclavizados en Egipto. Allí sufrieron mucho. La Biblia dice que “les amargaron la vida obligándolos a trabajar muy duro: los pusieron a trabajar con mezcla de barro y ladrillos [...] y los explotaron con todo tipo de trabajo de esclavos” (Éxodo 1:11, 14). En su desesperación, los israelitas le suplicaron a Jehová que los ayudara. ¿Cómo les respondió el Dios de tierna compasión?
8 Jehová se conmovió y dijo: “De veras he visto el dolor de mi pueblo en Egipto y he oído sus quejas por culpa de los que los han esclavizado. Conozco bien sus sufrimientos” (Éxodo 3:7). Jehová no podía verlos sufrir sin sentir lástima por ellos. En el capítulo 24, vimos que él es un Dios que demuestra empatía, una cualidad muy relacionada con la compasión y que nos permite ponernos en el lugar de los demás y sentir su dolor. Pero Jehová no solo sintió el dolor de su pueblo, sino que hizo algo para ayudarlos. Isaías 63:9 dice: “En su amor y en su compasión, él los recompró”. Rescató a los israelitas de Egipto “con mano poderosa” (Deuteronomio 4:34). Luego los alimentó de forma milagrosa y los llevó a una tierra fértil que terminó siendo suya.
9 Tiempo después, Jehová les siguió demostrando compasión a los israelitas. Ya establecidos en la Tierra Prometida, vez tras vez le desobedecían a Jehová y sufrían las consecuencias. Pero luego se arrepentían y le pedían ayuda, y él los salvaba. ¿Por qué? “Porque sentía compasión por su pueblo” (2 Crónicas 36:15; Jueces 2:11-16).
w13 15/9 20 párrs. 15-17
¿Nos hemos transformado?
15 Lea Isaías 64:8. La imagen verbal que empleó el profeta Isaías señala un aspecto en el que meditar. ¿En qué sentido nos moldea Jehová, el Alfarero, a nosotros, el barro? Él no nos cambia físicamente, quizás para darnos una apariencia más atractiva. El entrenamiento que nos da no es físico, sino espiritual. Si nos dejamos moldear por él, la transformación que se produce es interna, espiritual: justo lo que necesitamos para combatir las influencias del mundo. ¿Cómo funciona el proceso con el que Jehová nos moldea?
16 Para hacer una vasija de buena calidad, se necesita que la arcilla sea excelente. Pero además, el alfarero tiene que hacer dos cosas. Primero debe lavarla para eliminar todo elemento extraño o minerales contaminantes. Y luego debe mezclarla con la adecuada cantidad de agua y amasarla para que conserve su forma después de que la moldee.
17 Observemos que el agua se emplea tanto para lavarla como para darle la debida consistencia y flexibilidad a fin de transformarla en una vasija que puede ser muy valiosa. Pues bien, tal como el agua cambia la arcilla, la Palabra de Dios nos cambia a nosotros. Nos ayuda a dejar atrás la forma en que pensábamos cuando no conocíamos a Dios y a transformarnos en personas valiosas a sus ojos (Efes. 5:26). ¿Vemos por qué se nos anima tantas veces a leer todos los días la Biblia y a no perdernos las reuniones, donde se estudia la Palabra de Dios? Porque así permitimos que Jehová nos moldee (Sal. 1:2; Hech. 17:11; Heb. 10:24, 25).
Busquemos perlas escondidas
it “Misericordia” párr. 11
Misericordia
No se debe abusar de la misericordia. Aunque Jehová tiene gran misericordia para con los que se acercan a Él con sinceridad, de ningún modo eximirá de castigo a los que no se arrepienten y realmente merecen castigo. (Éx 34:6, 7.) No se puede abusar de la misericordia divina; no se puede pecar con completa impunidad o librarse de los resultados o las consecuencias de un mal proceder. (Gál 6:7, 8; compárese con Nú 12:1-3, 9-15; 2Sa 12:9-14.) Jehová puede, misericordiosamente, ser sufrido, mostrar gran paciencia y dar a las personas la oportunidad de corregir su mal proceder; aunque manifieste desaprobación, puede que no los abandone por completo, sino que misericordiosamente continúe dándoles ayuda y dirección. (Compárese con Ne 9:18, 19, 27-31.) Pero si no responden, su paciencia tiene un límite y Él retendrá su misericordia y actuará contra ellos por causa de Su propio nombre. (Isa 9:17; 63:7-10; Jer 16:5-13, 21; compárese con Lu 13:6-9.)
25-31 DE MAYO
TESOROS DE LA BIBLIA ISAÍAS 65, 66
¡Cuánto amamos nuestro paraíso espiritual!
Busquemos perlas escondidas
it “Gehena” párrs. 6, 7
Gehena
Símbolo de destrucción completa. Es obvio que Jesús usó el Gehena como una representación de destrucción completa, destrucción que sería el resultado del juicio adverso de Dios, y de la cual no habría ninguna posibilidad de resucitar a la vida como alma. (Mt 10:28; Lu 12:4, 5.) Se denunció a la clase inicua de los escribas y los fariseos como ‘merecedora del Gehena’. (Mt 23:13-15, 33.) De modo que los seguidores de Jesús tenían que librarse de cualquier cosa que pudiese ser causa de tropiezo espiritual, a fin de evitar tal destrucción. El ‘cortarse una mano o un pie’ y el ‘arrancarse un ojo’ representaba de manera figurativa el amortiguar estos miembros con referencia al pecado. (Mt 18:9; Mr 9:43-47; Col 3:5; compárese con Mt 5:27-30.)
Parece ser que Jesús también aludió a Isaías 66:24 cuando dijo que en el Gehena la “cresa no muere y el fuego no se apaga”. (Mr 9:47, 48.) Es evidente que este no es un cuadro simbólico de tormento, sino, más bien, de destrucción completa, ya que el texto de Isaías no está hablando de personas vivas, sino de los “cadáveres de los hombres que estuvieron transgrediendo” contra Dios. Si el valle de Hinón era un lugar donde se arrojaba la basura y los cadáveres —como indica la documentación disponible—, el único medio apropiado de eliminar tales desechos sería el fuego, quizás avivado añadiendo azufre. (Compárese con Isa 30:33.) Allí donde no llegase el fuego, se criarían gusanos o cresas, que consumirían todo lo que no hubiese destruido el fuego. Sobre esta base, las palabras de Jesús daban a entender que el efecto destructivo del juicio adverso de Dios no cesaría hasta que se alcanzase una destrucción completa.
1-7 DE JUNIO
TESOROS DE LA BIBLIA JEREMÍAS 1-3
“No te dejes intimidar [...], porque ‘yo estoy contigo’”
Busquemos perlas escondidas
jr 43 párr. 3
Evitemos los engaños de un corazón traicionero
3 La mayoría de los judíos había demostrado que su corazón espiritual no funcionaba bien. Sin ningún tipo de remordimiento habían cambiado al único Dios verdadero por dioses cananeos. Por eso, Jehová los desafió diciendo: “¿Dónde están tus dioses que has hecho para ti? Que se levanten, si pueden salvarte en el tiempo de tu calamidad. Porque tantos como el número de tus ciudades han llegado a ser tus dioses” (Jer. 2:28). Por supuesto, uno puede estar convencido de que no adora a dioses falsos. Sin embargo, cierto diccionario define así la palabra dios: “Persona o cosa a la que se tributa especial consideración o veneración”. Para mucha gente, el empleo, la salud, la familia e incluso su mascota son lo primordial en la vida; otros dan especial atención a los deportes, las celebridades, la tecnología, los viajes o las tradiciones. Por todas estas cosas, infinidad de ellos sacrifican su relación con el Creador. ¿Podría influir en nosotros el ambiente que nos rodea, tal como les sucedió a los judíos?
8-14 DE JUNIO
TESOROS DE LA BIBLIA JEREMÍAS 4-6
No nos enfermemos espiritualmente como les pasó a los de Judá
w13 15/3 9, 10 párrs. 8, 9
¿Está su corazón dispuesto a conocer a Jehová?
8 Hallamos una clave para entender lo que significa “incircuncisos de corazón” en lo que Dios animó a su pueblo a hacer: “Quiten los prepucios de sus corazones, hombres de Judá y habitantes de Jerusalén; para que no salga mi furia [...] a causa de la maldad de sus tratos”. ¿Dónde se originaba esa maldad? En su interior, en su corazón (lea Marcos 7:20-23). A través de Jeremías, Dios hizo un acertado diagnóstico sobre la fuente de la maldad de los judíos. Sus corazones insistían en rebelarse, y sus motivos y pensamientos desagradaban a Jehová (lea Jeremías 5:23, 24 y 7:24-26). Por eso les dijo: “Circuncídense a Jehová, y quiten los prepucios de sus corazones” (Jer. 4:4; 18:11, 12).
9 En efecto, aquellos judíos necesitaban someterse a una operación de corazón simbólica, tal como hicieron sus antepasados en tiempos de Moisés (Deut. 10:16; 30:6). Quitarse “los prepucios de sus corazones” significaba librarse de todo lo que los hacía insensibles: los pensamientos, deseos o motivos que estuvieran en conflicto con las normas divinas (Hech. 7:51).
jr 114 párr. 2
¿Nos preguntamos a diario “dónde está Jehová”?
2 A los judíos, a quienes les gustaba oír de boca de sus dirigentes religiosos que todo iba bien, no les interesaba en realidad lo que Jehová opinaba de su conducta (Jer. 5:31; 6:14). Eran semejantes a un enfermo que solo quiere que el médico le diga palabras tranquilizadoras y pase por alto los síntomas graves. Si nosotros estuviésemos muy enfermos, ¿no desearíamos obtener un diagnóstico exacto y recibir el tratamiento oportuno? Espiritualmente hablando, los contemporáneos de Jeremías debieron haber buscado una evaluación honrada de su salud espiritual. Debieron haberse preguntado: “¿Dónde está Jehová?” (Jer. 2:6, 8).
Busquemos perlas escondidas
w07 15/3 9 párr. 4
Puntos sobresalientes del libro de Jeremías
4:10; 15:18. ¿En qué sentido engañó Jehová a su pueblo renegado? En los días de Jeremías había quienes profetizaban mentiras (Jeremías 5:31; 20:6; 23:16, 17, 25-28, 32). Y Jehová no impidió que proclamaran mensajes engañosos.
15-21 DE JUNIO
TESOROS DE LA BIBLIA JEREMÍAS 7, 8
No respetaron el templo de Jehová
jr 21 párr. 12
Sirvamos en “la parte final de los días”
12 A inicios del reinado de Jehoiaquim, Jehová le dijo a Jeremías que fuera al templo y condenara rotundamente a los judíos por su maldad. Ellos veían el templo como un talismán protector; con todo, Jehová lo abandonaría si no dejaban sus malos hábitos, como “hurtar, asesinar y cometer adulterio y jurar en falso y hacer humo de sacrificio a Baal y andar tras otros dioses”. Haría con el templo y los hipócritas que adoraban en él lo mismo que hizo con el tabernáculo de Siló en los días del sumo sacerdote Elí. Como resultado, la tierra de Judá llegaría a “ser solo un lugar devastado” (Jer. 7:1-15, 34; 26:1-6). ¡Cuánto valor necesitó Jeremías para divulgar este mensaje! Seguramente lo hizo ante numerosas personas, incluso algunas destacadas e influyentes. En nuestros tiempos, muchos de nosotros también hemos tenido que armarnos de valor para predicar en las calles o dirigirnos a hombres adinerados e importantes. Pero de algo podemos estar seguros: contamos con el respaldo de Dios, tal como Jeremías (Heb. 10:39; 13:6).
it “Jehová” párr. 78
Jehová
A lo largo de la historia de esa nación, Jehová mantuvo ante ellos la importancia de su sagrado nombre. Jehová escogió a Jerusalén, la ciudad capital, con su monte Sión, “para colocar allí su nombre, para hacerlo residir”. (Dt 12:5, 11; 14:24, 25; Isa 18:7; Jer 3:17.) El templo edificado en esa ciudad era la ‘casa para el nombre de Jehová’. (1Cr 29:13-16; 1Re 8:15-21, 41-43.) Lo que se efectuaba en ese templo o en esa ciudad, fuese bueno o malo, afectaba inevitablemente al nombre de Jehová y Él no lo pasaba por alto. (1Re 8:29; 9:3; 2Re 21:4-7.) Profanar el nombre de Jehová en ese lugar resultaría en la destrucción segura de la ciudad y en que Dios abandonara el templo. (1Re 9:6-8; Jer 25:29; 7:8-15; compárese con las acciones y palabras de Jesús en Mt 21:12, 13; 23:38.) Por eso, Jeremías y Daniel rogaron a favor de su pueblo y ciudad pidiendo que Jehová concediese misericordia y ayuda ‘por causa de su propio nombre’. (Jer 14:9; Da 9:15-19.)
it “Siló” núm. 2 párr. 4
Siló
El tabernáculo permaneció en Siló durante la mayor parte del período abarcado por el libro de Jueces, si no todo. (Jue 18:31; 1Sa 1:3, 9, 24; 2:14; 3:21; 1Re 2:27.) Poco antes de la muerte del sumo sacerdote Elí, los israelitas sacaron el Arca del tabernáculo mientras luchaban contra los filisteos y la llevaron al campo de batalla, confiando en que su presencia les daría la victoria. Sin embargo, Jehová permitió que los filisteos capturaran el Arca. Esta nunca fue devuelta a Siló, lo que significó que Jehová había abandonado ese lugar, pues el Arca representaba la presencia de Dios. (1Sa 4:2-11.) El salmista alude a este abandono de Siló (Sl 78:60, 61; compárese con 1Sa 4:21, 22), y en la profecía de Jeremías también se utiliza para ilustrar lo que Jehová le haría al templo de Jerusalén. (Jer 7:12, 14; 26:6, 9.)
Busquemos perlas escondidas
jr 135 párr. 14
“Pastores de acuerdo con mi corazón”
14 ¡Cuánto valoramos la enseñanza de los pastores cristianos! Consciente de que su pueblo necesitaba sanación espiritual, Jeremías preguntó: “¿No hay bálsamo en Galaad? ¿O no hay sanador allí?” (Jer. 8:22). Por supuesto que había bálsamo literal en Galaad, región israelita situada al oriente del Jordán. Este aceite aromático de origen vegetal era conocido por sus virtudes medicinales y solía aplicarse como remedio en las llagas o heridas. Lo que no había era curación espiritual. ¿Por qué? Jeremías observó: “Los profetas mismos realmente profetizan en falsedad; y en cuanto a los sacerdotes, van sojuzgando conforme a sus poderes. Y mi propio pueblo así lo ha amado” (Jer. 5:31). ¿Cuál es la situación actual? ¿Hay “bálsamo en Galaad”? ¡Claro que sí! Lo hallamos en nuestras congregaciones. Podemos comparar el bálsamo vivificador al consuelo que nos brindan los pastores cristianos cuando amorosamente nos señalan principios bíblicos, nos animan y oran por nosotros y con nosotros (Sant. 5:14, 15).
22-28 DE JUNIO
TESOROS DE LA BIBLIA JEREMÍAS 9, 10
¿De qué presumirá usted?
it “Sabiduría” párrs. 25, 26
Sabiduría
A aquellos que se jactaban de sus aptitudes personales (contrástese con Jer 9:23, 24), pero carecían de un buen corazón, la presencia de Pablo les parecía “débil, y su habla desdeñable”. (2Co 5:12; 10:10.) Sin embargo, Pablo siempre evitó el habla extravagante y el hacer gala de sabiduría y poder persuasivo humanos, con el fin de que la fe de sus oyentes se edificara con el poder del espíritu de Dios y se fundara en Cristo, no en la “sabiduría de los hombres”. (1Co 1:17; 2:1-5; 2Co 5:12.) Demostró tener visión espiritual y ser un “sabio director de obras”, no de edificaciones materiales, sino espirituales, trabajando como colaborador de Dios en la preparación de discípulos que reflejaran verdaderas cualidades cristianas. (1Co 3:9-16.)
Por consiguiente, sin importar cuánta sabiduría del mundo pudiera tener alguien en el sentido de destreza en ciertos oficios, sagacidad en el comercio, habilidad administrativa o conocimientos científicos o filosóficos, la regla era: “Si alguno entre ustedes piensa que es sabio en este sistema de cosas, hágase necio, para que se haga sabio”. (1Co 3:18.) Solo debería jactarse de ‘tener perspicacia y conocimiento de Jehová, Aquel que ejerce bondad amorosa, derecho y justicia en la tierra’, pues es en esto en lo que Jehová se deleita. (Jer 9:23, 24; 1Co 1:31; 3:19-23.)
29 DE JUNIO A 5 DE JULIO
TESOROS DE LA BIBLIA JEREMÍAS 11, 12
Cómo “competir en una carrera contra caballos”
w11 15/3 32 párr. 19
Mantengámonos despiertos tal como Jeremías
19 Este no es el momento de aflojar el paso en la obra del Reino, sino de reflexionar en la profunda verdad que se presenta en Jeremías 12:5 (léase). Todos tenemos problemas que ponen a prueba nuestra fe, ¿no es cierto? Hacerles frente es como participar en una carrera en la que los corredores son “hombres de a pie”. Sin embargo, al ir acercándose la “gran tribulación”, se irán agravando los obstáculos (Mat. 24:21). Serán tan duros que, para superarlos, habrá que hacer un gran esfuerzo, como si estuviéramos compitiendo “en una carrera [contra] caballos”. Es obvio que se necesita muchísimo aguante y fortaleza para tratar de seguirle el paso a un caballo. Por eso, en realidad, las pruebas actuales nos están preparando para que podamos resistir las que nos esperan.